Secciones:

Boletín de novedades

Reciba nuestro Divertín de manera regular y gratuita.
Su e-mail

¡Web seleccionada entre las mejores!

El mirón impaciente

Eduardo Nabal

Zona DVD: La  mujer del quinto distrito


Estrenada algo de tapadillo en nuestras carteleras, La femme du Vème, basada en una novela de Douglas Kennedy (publicada en España por RBA), es una de las historias más conmovedoras que nos ha contado el cine reciente, aunque también de las más desoladoras.  

El filme, mezcla de realismo y poesía, es la historia de un fracaso vital, de un escritor sin éxito, separado de su mujer y su hija, que se busca a sí mismo en un barrio perdido y un hotel modesto y algo ominoso de un rincón parisino.

Mezclando comedia negra, drama romántico (con ecos vagos de Vértigo de Hitchcock y su obsesión por lo fantasmal) y misterio psicológico, es ante todo una poema visual de imágenes evocadoras del free cinema o del policiaco clásico al servicio de una historia muy actual sobre la soledad y la desintegración del yo.

De lo que no cabe duda es que Ethan Hawke (cuando se mantiene a distancia de Julie Delpy) es uno de los mejores y, sobre todo, más intensos y versátiles actores de su generación. Hawke consigue que hasta las escenas más forzadas (como sus encuentros con la siempre correcta Kristin Scott Thomas, en un papel imposible) parezcan dotadas de una extraña naturalidad, acompañada de una cuidada y sombría paleta cromática, una mezcla de suspense y ternura y una elegante banda sonora.

Algo obtuso en su parte final, es ante todo un filme sobre la desesperación narrado de forma elegante y pausada, realista e irreal, que deja una extraña sensación de amargura pero también de una recuperación en el cine puro por encima de guiones algo trillados, una aventura intima de búsqueda de uno mismo y de un sendero perdido en un punto irremplazable. Refinamiento estético en un ambiente sórdido, pequeñas dosis de suspense y una tenue historia de amor. A pesar de algún giro algo impreciso en el guión que denota su origen literario, estamos ante una rareza en unas carteleras pobladas de vulgaridad.   

Una perla que demuestra que Pawel Pawlikowski (Last resort) es un director a seguir y a revisar. Hermosa la intervención de la joven Joanna Kulig como la joven enamorada de nuestro escritor sin fortuna.




Archivo histórico