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Círculo de iluminación

Eva Orúe

El Día de las Librerías

eorue[arroba]divertinajes[punto]com :: @EvaOrue
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Hoy, las librerías celebran su día. Créanme si les digo que deseo de todo corazón que tengan un feliz festejo. Créanme también si les aseguro que estoy un poco cansada de tanto mojón reivindicativo.

¿Reclamos? Los habituales: horarios extendidos, descuentos del 5% (que son los que las grandes superficies, y no sólo ellas, ofrecen casi todo el año, pero en fin).

Este año me ha llamado la atención el tono, casi implorante, de quienes convocan o participan en la fiesta. Ojalá, al terminar el día, los sufridos del sector lleguen a casa con razones suficientes para seguir luchando.

Mientras tanto en Spectra...


Leo que “los libreros independientes británicos esperan que los consumidores penalicen a Amazon tras el documental emitido en este país en el que se mostraba las deficientes condiciones laborales que se dan en un almacén que tiene la compañía en el Reino Unido”.

Viene todo a cuento, como sin duda saben, de una investigación de la BBC en una bodega del gigante de las ventas online, donde los trabajadores soportan condiciones de estrés que expertos de la salud calificaron como posibles causas de "enfermedades físicas y mentales", denuncia que se viene a sumar a otras realizadas en Alemania y Francia.

Lo leo, y me sorprendo de la ingenuidad de los libreros británicos.

¿De verdad esperan que los consumidores penalicen a una empresa que trata mal a sus empleados por el mero hecho de que traten mal a sus empleados? ¿Lo han hecho con las empresas que tratan mal a sus empleados paquistaníes o vietnamitas? ¿Han sufrido algún castigo las empresas que elaboraban sus prendas en el edificio que se vino abajo en Bangladesh?

¿O la diferencia está en que ahora tratan mal a los nuestros, a los de aquí?

Libreros británicos, créanme: no confíen su supervivencia a los estándares éticos de los lectores, que como todos los clientes, sólo piensan en tener más por menos. Piensen mejor en estrategias comerciales para batir a Amazon antes de que les haya barrido del mapa.

Momento de balance


En esta época del año, las secciones y suplementos culturales empiezan a hacer listas, qué tontuna.

No soy muy fan de esas clasificaciones, con todas las obras grandes que nunca entraron en una nómina de “libros recomendables” se podrían escribir varios cánones. Pero déjenme que les cuente…

El Times Literary Suplement ofrece, como cada año, su selección de libros escogidos por escritores de todo el mundo (anglosajón, I mean). Y el primero, John Ashbery, vuelve a recomendar como hizo en años anteriores “one by Javier Marías, The Infatuations”.

Marías también aparece entre los recomendados por The Telegraph para regalar en Navidad, donde le dedican el calificativo “wonderful”. “Nadie más, en ningún sitio, está escribiendo así.”

En Francia, mientras tanto, la redacción de Lire ha elegido a sus 20 mejores de 2013. Ganadora absoluta: La Fin de l'homme rouge, de Svetlana Alexievitch; mejor libro francés, Au-revoir là-haut, de Pierre Lemaitre.

Guadalajara, Guadalajaraaaaaaa

La FIL se acerca, y a pesar (o quizá como consecuencia) de la crisis, muchos editores españoles preparan estos días las maletas.

Alfaguara, además de libros, se lleva una tarta de cumpleaños porque en México empezará la celebración de sus 50 años, en un acto en el que participarán Mario Vargas Llosa, Sergio Ramírez, Xavier Velasco, Joël Dicker y Juan Cruz.

Con las manos en la masa

Aguilar me ha invitado a la presentación del libro Cocinando con Loles, siendo la Loles del título Loles León.

No puedo evitar preguntarme por qué todo el mundo cree necesario compartir sus recetas con el resto de los mortales.

Y no puedo por menos que lamentar el mucho daño que la fiebre culinaria está causando al tejido social del país.

Desolación

Hace unos días, en pleno centro de Madrid, no lejos de la administración de loterías de Doña Manolita, miles de personas hacían cola a la intemperie. ¿Para comprar un décimo? No: para que Belén Esteban, que a su condición de Princesa del Pueblo viene a unir la de Esperanza Blanca del Sector Editorial, les firmara un ejemplar de su libro. Aún no me he repuesto.




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