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Caracteres

Ana Aranda Vasserot

Amichi

anaarandavasserot@gmail.com


Este verano he vuelto de China con muchas anécdotas y alguna que otra desventura. No voy a empezar por relataros mis desgracias; por el contrario, empezaré esta nueva temporada de Caracteres riéndome de mí misma, que es la mejor forma de afrontar los errores en el aprendizaje de un idioma.  

En Dali, una ciudad muy agradable de Yunnan, me alojaba en un pequeño hostal regentado por un matrimonio que acababa de tener un hijo. En esta parte de China es muy común que los trabajadores vivan en el lugar que trabajan, así que este matrimonio y el resto de los trabajadores se hospedaban en el hotel. Esta característica hace que los hoteles de Dali sean hogareños y un poco más relajados respecto a los hoteles europeos.

Pues bien, todos los días me paraba a hacerle unas carantoñas al bebé y un día le pregunté a su padre cómo se llamaba. Me respondió “Amichi” y  yo seguí mi camino con el nombre en la memoria.  Por la noche, este simpático matrimonio me preguntó si podía enseñarles a hacer patatas fritas, esas que los anglosajones llaman french fries y que en mi casa siempre hemos llamado patatas a lo rico, para distinguirlas de las patatas a lo pobre. Me puse a cortar las patatas con esmero cuando, de repente, entró en la cocina la abuela con el niño en los brazos. Toda contenta, dueña de la cocina, de la situación y de mi chino, grité: “¡Amichi!”.

Todo el mundo empezó a reírse a carcajadas, yo me reía por contagio pero no sabía por qué hasta que me explicaron que el niño todavía no tenía nombre, es decir, me dijeron en chino Hái méiyǒu míngzì, lo que yo horas antes había interpretado como “Amichi”. En fin, tuve un desliz del lenguaje parecido a aquel de Las maravillas in my life que se decía cuando yo era pequeña en lugar de Last night a dj saved my life.

A diferencia de España, los niños chinos reciben el nombre mucho más tarde, lo normal tres meses después de su nacimiento, pero en algún caso los padres pueden tardar más. El nombre es un asunto muy importante en China porque tiene significado, puede representar las aspiraciones de los padres o lo que los padres creen que les falta a sus hijos. Los padres tienen la potestad de ponerte un nombre chino poco común y hacer que tu vida sea un infierno; parecido a esos padres que bautizan a sus hijos como Usa Mail o Monitor o el famoso Kevincosner de Jesús.

Visita la web de la autora:
anaarandavasserot.wordpress.com




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