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El mirón impaciente

Eduardo Nabal

Más allá de los pinos


Traducida por nuestros lares como Cruce de caminos, A place beyond the pines es una de las mejores películas del cine estadounidense del momento y, a pesar de alguna trampa narrativa, uno de los filmes más desoladores sobre la adolescencia, la paternidad, la naturaleza del crimen, el heroísmo y la corrupción.

Si ya en Blue Valentine el director Derek Cianfrance logró trascender la historia sencilla de amor y desamor que contaba, en esta ocasión se embarca en una epopeya bastante más compleja, densa y ambiciosa sobre la vida estadounidense, las crisis familiares, la venganza y la masculinidad. Nuevamente Cianfrance consigue extraer lo mejor de Ryan Gosling que logra transmitir desesperación, egoísmo y bondad casi en una misma secuencia; sin embargo, Bradley Cooper no da la talla como un policía con sentimientos de culpa que destapa la corrupción y la codicia dentro de su propia organización. Aquí, policías y criminales son las dos caras de una misma moneda en un filme poco esperanzador sobre los valores que vende (incluso en otras representaciones fílmicas) la sociedad estadounidense.

El realizador demuestra que sabe combinar la narrativa reposada con la acción, el suspense y la reflexión con algunos saltos de racord, planos generales y primerísimos planos  y movimientos de la cámara poco habituales en el cine de hoy. Porque confía en sus actores y actrices, que acaban erigiéndose en símbolos de la sociedad o el medio al que pertenecen y también en la inteligencia del público. La gran baza de A place beyond the pines, saturada de dolor y con una amarga segunda parte (en la que los hijos de los protagonistas reviven la historia de desamor, traición y venganza) es que Cianfrance no juzga a sus protagonistas sino un modelo socioeconómico y, sobre todo, cultural que produce dioses y monstruos.

En definitiva, una historia de amistades y desencuentros marcada por la desestructuración y narrada con un vigor, una universalidad y un lirismo absolutamente personales. Una película que demuestra que con un guión inteligente (tal vez algo pretencioso) y una narrativa ajustada se pueden plantear incómodos interrogantes al espectador.

Mucho más allá




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