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El prado eléctrico

Fernando P. Fuenteamor

Los combatientes


He leído casi de corrido (el tiempo de ida vuelta Madrid-Guadalajara en cercanías Renfe) la pequeña ¿novela? Los combatientes (Caballo de Troya), flamante premio INJUVE de Narrativa 2012, de la joven autora Cristina Morales (Granada 1985), elegida por El Cultural de El Mundo como uno de los doce autores menores de 40 años a tener en cuenta en la literatura española actual.

No voy a meterme a elucubrar si tanto el premio a la novela como la inclusión de la autora en la lista son justos o no. No he leído ninguna otra muestra de su escritura, así que posiblemente me haya perdido algo. Mi opinión, pues, valora exclusivamente la novela; y ésta es que no me ha interesado en absoluto.

En honor a la verdad debería añadir que algunos capítulos han logrado atraerme más que otros, como ejemplo el titulado Yo no iba a venir; pero más por afinidad con el posicionamiento político que desarrolla que por otra cosa.

“La cosa va aquí de jóvenes, precisamente, es decir, de follar, leer, trabajar en precario, de flotar sobre los restos del naufragio, de tener ganas, de mira lo que hay que aguantar, de no tener paciencia y de no aceptar que la tontunez de muchos hace más listos a los que van de listos por la vida…..”, anuncia, entre otras muchas cosas, la contraportada, y sí, de todo eso hay en la obrita: tanto en los retazos de la vida cotidiana de la protagonista, que forma parte de el Grupo de Teatro de la Universidad de Granada, como en las obras que estos montan en las que se jode en escena y hasta se abofetean los unos a otros en un claro ejemplo de “ provocación” al público. ¿Algo anticuado, no?

Entiendo que es difícil conjugar correctamente auto ficción y compromiso político y que es de agradecer que Cristina Morales se haya decidido a meterse en un fangal semejante porque eso significa que no se arredra frente a los retos, pero otra cosa es que haya conseguido lo que deseaba. La pequeña indignada que es su protagonista no termina nunca de despegar en esta historia verdadera basada en hechos ficticios, como reza también en la contraportada.




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