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Errata

Evaristo Aguirre

Equidistancia

“A mí me dejó un poco fría. Mucho mejor The Year of Magical Thinking”, respondió M. a un tuit en el que puse la foto de la portada de Noches azules, de Joan Didion, la tarde en la que empecé a leer este libro.

“Si bien El año del pensamiento mágico no me gustó nada, Noches azules me gustó todavía menos. Quería aclararlo desde el principio”, comenzaba su comentario Lector Mal-herido Inc. en su adictivo blog.


Me voy a poner equidistante, aunque...

… no he leído El año del pensamiento mágico y...

… antes de Noches azules no había leído nada de Joan Didion

… pero en una cena el verano pasado, uno de los comensales, una mujer de quien no tenía idea alguna sobre sus gustos literarios, habló muy bien de esta escritora y maravillosamente bien de Noches azules. Por algunos de sus comentarios (tampoco se le dedicó demasiado tiempo a esta cuestión), me hice una idea previa del libro que no se correspondía con la realidad; para mejor, debo aclarar.

Así que mi equidistancia, obviamente, consiste en que me ha gustado Noches azules, aunque no estoy seguro de que me haya gustado la Joan Didion madre que se refleja en estas páginas, ni de que ni siquiera me haya caído bien Joan Didion en general.

Noches azules es un texto que nace a partir de la muerte de una hija, pero es un texto que habla de la madre. ¿Fría? ¿Insensible? ¿Ombliguista? Puede ser que Didion sea eso, pero no le puedes pedir a nadie que exprese su tristeza como a ti te gustaría. Pero es que, además, puede que no se tratara de expresar el dolor por esa muerte sino de contar los abismos que se abren ante una persona cuando una muerte así, la de un hijo, debilita todos los agarres , todos los apoyos que sirven para encarar la vejez dotándola de un sentido.

Parece que Joan Didion estaba envejeciendo dentro del orden natural de las cosas, viendo a su hija formar una familia, por ejemplo, en la que ella tendría un papel acorde a su edad, el de abuela, una justificación que suaviza los efectos de la vejez. Pero no, ese orden se rompe y por ello debilidades, miedos, angustias e incertidumbres surgen como una flor recién regada.

Me estoy haciendo mayor, tengo gente mayor cercana; empiezo a creer saber qué se siente al atravesar ciertas etapas; sufro incipientes flaquezas, debilidades… Igual me he identificado con algunos sentimientos y ciertas ideas de Joan Didion. Aquí no soy equidistante.

Noches azules, de Joan Didion, está publicado por Mondadori, con traducción de Javier Calvo.

eaguirre@divertinajes.com

@EvaristoAguirre




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