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Errata

Evaristo Aguirre

Hippies

Atención a la foto que aparece aquí abajo.


(c) Rob Jordan/www.tcboyle.com

La encontré trasteando en internet, buscando saber algo de un escritor, T.C. Boyle (Peekskill, NY, 1948), porque me acababa de leer una de sus novelas, Drop City, de 2003 (en español publicada por Mondadori con la traducción de Isabel Núñez). La novela cuenta la historia de una comuna hippy en 1970, en California, cuyos miembros se trasladan a Alaska para seguir intentando allí poner en práctica su manera de ver la vida y de vivirla.


Un libro publicado más de treinta años después de los hechos que recrea me hizo dudar, en algún momento, de cuánta verdad, de cuánta condescendencia o de cuánto desprecio, incluso, podría haber en aquellas páginas, aunque su lectura disipó toda reticencia, porque lo que cuenta T.C. Boyle tiene una extraordinaria fuerza que mueve a unos estupendos personajes. Claro que hay distancia respecto a lo que se narra, claro que hay un punto de vista diferente al que hubiera habido contado en los años setenta, pero el resultado es extraordinario.

Y para rematar, en www.tcboyle.com me encuentro con la foto de arriba, tomada en Garrison, Nueva York, en 1973, por un tal Rob Jordan.

T.C. Boyle es el segundo por la derecha.

No me negarán que hay algo de hippismo en las pintas y en la actitud de los colegas. Así que Boyle sabe de lo que habla cuando escribe sobre aquellos años, parece.

He vivido un par de semanas (son 500 páginas) con esta panda de felices alternativos, con sus comidas vegetarianas, sus líos mentales sexuales, su inocencia y su despiste, su fuerza y su credulidad, sus discos. He visto cómo les miraban al llegar al poblacho de Alaska y me he cabreado con las meteduras de pata, hasta delitos, de unos pocos.  

Supongo, sé, que aquel movimiento hippy tuvo muchas caras (ay, la familia Manson, por ejemplo), que como tantas cosas sirvió para poco y que ha concitado tanto desprecio y tanta burla después, pero en la convivencia con los hombres y mujeres de Drop City he sentido –sí, lo voy a decir– buenas vibraciones.

¡Peace and love!

eaguirre@divertinajes.com

@EvaristoAguirre




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