Secciones:

Boletín de novedades

Reciba nuestro Divertín de manera regular y gratuita.
Su e-mail

¡Web seleccionada entre las mejores!

El secreto de la invención

Daniel Tubau

Atrapados entre una araña venenosa y una rosquilla apetitosa

danieltubau@gmail.com

Quizá algunos lectores esperaban con cierta ansiedad la publicación en Divertinajes de este artículo, para averiguar por fin la solución a un dilema cuya solución llevo posponiendo durante semanas, aunque la verdad es que sospecho que la mayoría se habrá olvidado del asunto, así que se lo recordaré por última vez aquí, por si quieren resolverlo antes de continuar leyendo:

¿Dada una muestra de 1000 personas, cuantas personas son el 70% del 20% del 10% de esa muestra?


Garrett Lisi

Aunque la anterior es quizá una formulación bastante sencilla del problema, muchos tampoco sabrán cómo hallar la solución. Como dice el físico teórico Garrett Lisi, a los seres humanos se nos da terriblemente mal bregar con las probabilidades y el pensamiento estadístico:

Da la impresión de que estamos programados para ser incompetentes en ese campo, pese al hecho de que en la vida cotidiana encontramos una innumerable cantidad de circunstancias cuya feliz solución depende de que seamos o no capaces de realizar con precisión ciertos cálculos probabilísticos.


Nos asustamos, dice Lisi, de una araña, aunque la probabilidad de morir por la picadura de una araña (se supone que en Estados Unidos) es casi equivalente a cero, o para ser más precisos, la probabilidad es menos de una entre un millón: cuatro personas al año. Más bien, añade Lisi, deberíamos asustarnos ante la visión de una apetitosa rosquilla y, por supuesto, ante un cigarrillo, cuya probabilidad de afectar a nuestra salud, por ejemplo en relación con las cardiopatías, es varios miles de veces superior al riesgo de la picadura de araña.


Aunque lingüistas como Noam Chomsky afirman que existe en nosotros una gramática innata, y otros, como Gary Marcus, incluso creen que también venimos al mundo provistos de una especie de Manual de instrucciones para enfrentarnos a todo tipo de problemas, parece que en ese libro mental innato olvidaron incluir un capítulo dedicado al pensamiento estadístico. Para que se descubriera el pensamiento estadístico tuvieron que trascurrir muchos siglos y sólo sobrevino después de que los seres humanos inventaran casi todo lo inventable y descubrieran casi todo lo descubrible (palabras que por cierto todavía no se han inventado o descubierto por la Academia de la Lengua) en las principales de áreas del conocimiento, incluyendo la geometría, la aritmética y el álgebra.


Pierre de Fermat

Hubo que esperar hasta Pascal y Fermat para que se empezara  a entender que detrás de los sucesos aleatorios del mundo podían existir leyes, y que estas leyes podían lograr lo que nunca habían logrado los adivinos, los astrólogos y los echadores de cartas: predecir el futuro con ciertas garantías de éxito. Así que, si hemos tenido que esperar tanto tiempo, parece claro que el pensamiento estadístico está muy lejos de ser instintivo y también intuitivo.

Por tanto, querido lector, no hay que preocuparse si ante un problema estadístico sientes cierta pereza y prefieres seguir leyendo antes que buscar la solución por tus propios medios.

Antes de despedirme hasta la semana que viene, daré la solución al problema planteado al comienzo y durante las últimas semanas y confesaré la torpe manera en la que yo me enfrento a este tipo de problemas.

 

El problema:

¿Dada una muestra de 1.000 personas, cuántas personas son el 70% del 20% del 10% de esa muestra?

El proceso:

            Muestra= 1.000 personas
                  10% de esa muestra= 100 personas
                        20% de ese 10% (de esas 100 personas)= 20
                              70% de ese 20% del 10% (de esas 20 personas)= 14

Solución: 14 personas son el 70% del 20% del 10% de 1.000 personas.


Pues bien, lo más difícil es hallar el 70% de 20 personas.

Mi manera de encontrarlo es la siguiente: encuentro el 70% de 10 personas, que es, claro, 7 personas. Entonces multiplico esas siete personas por dos (puesto que tenía que averiguar el 70% no de 10 personas, sino de 20).

Como ves, es un método extraordinariamente pedestre, pero como soy consciente de mi poca familiaridad intuitiva con las estadísticas y los porcentajes, siempre intento reducir todo al 10 por ciento e incluso al 1 por ciento. Si me preguntan por el 13 por ciento de 230, primero hallo el 10% (que es fácil: 23,0, es decir, 23) y después sumo tres veces el 1 por ciento (2,3 +2,3+2,3), lo que da 6,9. Ahora sólo hay que sumar 23 y 6,9, lo que da 29,9.

Absurdo existiendo la regla de tres, ¿verdad?

Visita la web del autor:
www.danieltubau.com




Archivo histórico


Comentarios

Los comentarios son propiedad de quien los envio. Esta página no se responsabiliza de ellos.

En estos momentos pueden escribir comentarios:Usuarios registrados

Opciones de visualización de comentarios




Total. Páginas Comentarios

1