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Viajar al óleo

Armando Cerra

Bruselas, conociendo la historia…

El Museo del Prado atesora millares y millares de obras de arte, y pese a la última remodelación de la pinacoteca es absolutamente imposible mostrar al visitante todos los tesoros que salvaguarda, aunque alguna de esas joyas almacenadas sean dignas de admirarse por el gran público.

Una de esas obras conservadas pero ocultas es el enorme lienzo que aquí presentamos: La fiesta del Ommegang: procesión de Nuestra Señora de Sablón, pintado en Bruselas por el belga Denys van Alsloot hacia el año 1616.

Por aquel entonces, el artista era pintor de la corte de los archiduques Alberto e Isabel, y fueron ellos los que le encargaron retratar con todo lujo de detalles la celebración de esa fiesta anual bruselense que conmemoraba la llegada en 1549 del rey Carlos I a la capital belga, donde presentó a su hijo y heredero, Felipe II.

A aquella fiesta acudían todos los personajes ilustres de la ciudad, sus gobernantes, los burgueses, representantes de los gremios y la población en general. Y entre todos desarrollaban un colorista paseo (ese es el significado de la palabra flamenca ommegang) que transcurría entre la iglesia de Nuestra Señora de Sablón y la actual Grand Place de Bruselas.


“La fiesta del Ommegang”, de Denys van Alsloot

Hoy en día, semejante fasto se celebra todos los años en Bruselas. Tras haberse perdido la tradición con el paso de los siglos, fue en 1930 cuando se decidió recuperarla y escenificar un desfile de Ommegang lo más fidedigno posible a sus orígenes. Para lograrlo se acudió a estudiar las pinturas de Denys van Alsloot, esta del Museo del Prado y otras de la misma temática conservadas en Victoria and Albert Museum de Londres.

Gracias al cuidado detalle de estos enormes óleos se supo cómo vestían los participantes, en qué orden desfilaban, con qué actitud, etc. Todo sirvió para recomponer el desfile e instaurarlo como la mayor reconstrucción histórica que anualmente se celebra en Bruselas, y que tiene lugar en su espacio más emblemático: la Grand Place, ese lugar que se considera no sólo la gran plaza de la ciudad, sino prácticamente la gran plaza de Europa, ya que en su arquitectura está representada gran parte de la historia del continente y en la actualidad es el escenario donde se fragua el devenir (o decaer) de la Unión Europea, si es que existe semejante cosa.


rand Place de Bruselas vista por Mónica Grimal

Quizás tomando la reconstrucción del Ommegang como ejemplo de revisar la historia con criterio e imaginación, aprender de ella, viendo los aciertos, aceptando las complicaciones y desechando los errores, esa Bruselas actual que tanto nos afecta a todos, lograría que todos desfiláramos más firmes y orgullosos, y pudiéramos pasear más tranquilos.

Visita la web del autor:
www.maletadevuelta.blogspot.com




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