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Círculo de iluminación

Eva Orúe

Casos, cosas, y Félix

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Una bobería… tal vez

Atención, noticia: Fernando Savater ha ganado el Premio Primavera (adelantada, añadiría yo) de novela.

El Primavera lo convoca, falla y publica la editorial Espasa, del Grupo Planeta. Savater ganó el Planeta en 2008, y fue finalista en 1993. Vaya bien que tratan a Savater en Planeta, pienso.

A principio del año, Álvaro Pombo ganó el Nadal, premio a cargo de la editorial Seix Barral, que también pertenece al Grupo Planeta. Pombo ganó el Planeta en 2006.

Y me pongo a curiosear, a partir de los distinguidos por la «editorial madre».

En 2009 ganó Ángeles Caso, que había sido finalista en 1994 y ganó el Fernando Lara en 2000.

En 2007 ganó Juan José Millás, que se había embolsado el Primavera en 2002.

Maria de la Pau Janer ganó el Planeta en 2005 y fue finalista en 2002. Antes, en 1999, se había hecho con el Ramon Llull.

En 2004, ganó Lucía Etxebarría, merecedora del Nadal en 1999 y del Primavera en 2001.

En 2001, ganó Rosa Regás, ganadora del Nadal en 1994.

En 2000, Maruja Torres, que en 2009 recibió el Nadal.

1997 fue el año de Juan Manuel de Prada, cuyo nombre figura en el Primavera de 2003 y el Biblioteca Breve en 2007.

En 1996, Fernando Schwartz levantó el Planeta y el Primavera en 2006.

Fernando Sánchez Dragó ganó el Planeta en 1992; dos años antes había sido finalista. En 2006 le dieron el Fernando Lara.

En fin. Susana Fortes ha sido finalista del Planeta y ganadora del Fernando Lara; lo mismo que Emilio Calderón. Y Fernando Marías ha ganado el Nadal y el Primavera, lo mismo que Lorenzo Silva.

¿Que a dónde quiero ir a parar? A ningún sitio. ¿Que ya se sabía? Sí, pero ¿a que puesto todo seguido impresiona?

Una tontería… quizá


Paso un buen rato sobrevolando la mesa de novedades de una librería madrileña.  Muchas editoriales nuevas, pienso. Muchas editoriales pequeñas. Mucho editor. ¿Mucho insensato? 

Encuentro además dos títulos que llaman mi atención.

La informacionista de Taylor Stevens (Ediciones B), cuya protagonista «Vanessa Monroe comercia con la información de empresas, jefes de Estado, clientes privados y quien pueda pagar su insólito trabajo».

Los imperfeccionistas, de Tom Rachman (Ediciones Plata), poblada de periodistas anglófonos residentes en Roma, seres imperfectos

Lo que me choca es el uso del sufijo –ista que, por supuesto, no «debuta» en los títulos. Pienso rápido: Los cuadros del Anatomista, de Alejandro Arís (Suma de Letras). Pero, claro, un anatomista sé lo que es: una «Persona que profesa la anatomía», en precisa definición de la RAE

Busco en el mismo diccionario «informacionista» e «imperfeccionista» y no salen. Busco «ista»:

1. suf. U. en adjetivos que habitualmente se sustantivan, y suelen significar 'partidario de' o 'inclinado a' lo que expresa la misma raíz con el sufijo -ismo. Comunista, europeísta, optimista.

2. suf. Forma sustantivos que designan generalmente a la persona que tiene determinada ocupación, profesión u oficio. Almacenista, periodista, taxista.

Ahora lo –ista está de moda, y no hacemos más que crear neologismos. Un ejemplo: El Comidista

De todo lo cual dejo constancia a título de curiosidad.

¡Viva Félix Romeo!


Félix Romeo. Autorretrato.


Asistí al homenaje que sus amigos madrileños (de pura cepa o aquí asentados, muchos de ellos aragoneses: Ángel Petisme, Eva Amaral y su compañero de dúo, Juan Aguirre... Yo iba más por maña que por la fuerza de nuestra amistad, le conocí en Zaragoza pero me quedo en el rincón de los conocidos —y admiradores—) le rindieron en la librería de los hermanos Trueba (estaban los tres, también Fernando) La buena vida.

El escritor y traductor Daniel Gascón firma en elpais.com una crónica que resume mucho mejor de lo que yo pudiera hacerlo el espíritu de la fiesta.

Porque fue una fiesta, a pesar del dolor. O lo que David Trueba llamaría «una necrológica cómica», que es un género que él practicó cuando escribió el adiós de Antonio Gamero y al que tendría que haber vuelto para honrar la promesa mutua que se hicieron él y Félix (si uno muere, el otro la escribe). Pero no se atrevió, o no pudo.

En cualquier caso, déjenme que caiga en la obviedad: la mejor manera de recordar a Félix es releer sus escritos (más artículos que libros), y sus libros. El último, Noche de los enamorados, cuanto antes, y los (pocos pero contundentes) anteriores, desde ya si los encuentran o cuando llegue la edición especial que publicará Debolsillo.

La última


Esto lo he encontrado en la web de una  conocida editorial cuyo nombre me reservaré…

 



Esta semana:

:: Perseguido, de Adam Slater (Nocturna).

:: La parcelación del cielo, de Blaise Cendrars (Rey Lear).

:: La herencia de la Rosa Blanca, de Raquel Rodrein (Roca Editorial).

:: Playas, ciudades y montañas, de Julio Camba (Reino de Cordelia).




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