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Evaristo Aguirre

Morente y Omega


Cae el telón. Ha terminado la actuación de Enrique Morente en el teatro Albéniz, en Madrid, un recital de flamenco-flamenco, que parece que ha gustado a todos: a los más conservadores, siempre atentos a los posibles desmanes (según ellos) del cantaor, y también a sus seguidores más desprejuiciados. Es el mes de febrero (¿1995 o 1996?). La gente quiere otra; la pide. Vuelve a subir el telón a la vez que se apagan las luces. Morente está de pie, frente a un micrófono, a sus espaldas está oscuro. De repente se desata una oleada de sonido, eléctrico, como un muro; y Morente canta. Es alucinante (sé que es un adjetivo un poco tonto, pero es que fue alucinante). Algunos nos quedamos pegados a la butaca, encantados. Otros se mueven en las suyas ante lo que sienten como una blasfemia. Al terminar, se arma: unos aplauden otros abuchean.

Se cuenta este episodio en el libro Omega, de Bruno Galindo (Lengua de Trapo), un libro que es la historia (contada por sus protagonistas) de la génesis y grabación del disco de Enrique Morente del mismo nombre, una de las grandes obras de la música española, no solo del flamenco. Y el episodio de arriba aparece porque aquella fue prácticamente la primera vez que el cantaor, acompañado del grupo de rock Lagartija Nick, coautores del disco, interpretaba en directo algo de Omega. El periodista Bruno Galindo ha hablado con un montón de personas que tuvieron algo que ver con este Omega y ha presentado lo que dicen como si de un diálogo de muchas voces se tratara.

En Omega está Morente mezclado con Lagartija Nick; está la visión de García Lorca por Leonard Cohen; está el flamenco que quiere respirar; están un puñado de músicos de primera que acuden a la llamada del cantaor porque saben que siempre propone cosas impresionantes. Y esta lo fue. Omega es un disco que ha ido más allá del flamenco, que fue elegido como disco de de la década de los noventa por una revista de rock, por ejemplo. Era lógico que fuera uno de los candidatos para dedicarle un libro, algo habitual en otras culturas musicales, en la anglosajona, sobre todo, pero inexistente en la española; y ya era hora.

En estos días, se cumple un año de la muerte de Enrique Morente.


eaguirre@divertinajes.com




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