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Círculo de iluminación

Eva Orúe

La salvación

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Ya nos estaba faltando… el Día de las Librerías se celebra hoy por vez primera: este viernes, las librerías permanecerán abiertas hasta las 22 horas, intentando vender más libros al calor de muchas actividades.
No digo yo que no sea necesaria una iniciativa así para dar un empujón a un sector que, en estos tiempos económicamente adversos y editorialmente confusos, exige visibilidad y apoyos. Las librerías sufren el embate de la crisis, del cambio de modelo (volveremos sobre esto al final de este Círculo), y supongo que es bueno que tengan su día.

La pregunta es si la proliferación de este tipo de jornadas especiales (La Noche en Blanco, etc.) es buena. Y también si al crear este día para ellas no las señalamos como «establecimientos en vías de extinción».

Recuerdo una viñeta de Mafalda en la que su hermano preguntaba por qué había días del padre, de la madre, y de los abuelos, y no de los niños. Y alguien le decía: «Porque todos los días son de los niños». Pues eso.

¡Salvados?

(No, la extraña puntuación no es un error.)

Aunque algunos, en ocasiones, parecen olvidarlo, el sector editorial es mucho más que literatura. El libro es un solo un «conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen» (RAE dixit), un artefacto que a veces te lleva a las más altas cimas, otras se comporta como un mero porteador de sandeces, y la mayoría de las ocasiones ni alcanza esas cumbres excelsas ni se precipita a esos abismos insondables (Sacrebleu!).

Quería yo decir…

…antes de embriagarme con mi propia prosa florida, que la supervivencia del negocio editorial no depende sólo de la buena literatura. Una obviedad, claro. Que explica por qué tantas editoriales tienen un sello romántico… maneras de ganar dinero.

También en la necesidad de hacer caja encuentra cabal explicación la explotación inmisericorde de algunos tajos, el de la novela histórica (nos entendemos, ¿verdad? Si uso esa etiqueta no estoy hablando de Memorias de Adriano) por ejemplo, hasta su agotamiento.

Nuevos filones


Una idea, surgida del repaso de las novedades recientes: ahora, la salvación viene del fútbol. Supongo que el cálculo es sencillo: si cada aficionado al balompié leyera un libro al mes, se dicen los editores, estaríamos salvados. Y luego, por supuesto, está la necesidad de analizar y comprender el fenómeno, en la que se han empeñado algunos estudiosos. Y hay también libros hermosos dedicados al deporte rey…


Todo esto, tan laboriosamente escrito, para decirles que la coincidencia de tantos libros y sellos futboleros no puede ser casual. Roca Editorial lo intenta desde hace meses con Editorial Córner, para la que ya han escrito Juan Cruz, Patxo Unzueta, Orfeo Suárez o Petón…

Capitán Swing acaba de publicar Fútbol. Dinámica de lo impensado, de Dante Panzeri, un manual (data de 1967) que el editor presenta como «una crítica a la modernidad desde dentro del campo». Vaya, fútbol sí, pero a la capintanswingesca manera…


Debate se anima con Messi, del periodista Leonardo Faccio, un perfil del mejor futbolista del mundo…


… y Planeta presenta Punto pelota, de Josep Pedrerol y Miguel López Serrano, anunciado (sin duda por un publicista dado a la hipérbole) como «la historia del programa que ha transformado la información deportiva en televisión».

Son libros, excelentes unos, oportunistas otros, que lo único que tienen en común es el hecho de constituir un conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen en el que se habla (escribe) de fútbol.

La prórroga


¡Qué grande es Forges!

Este jueves, Casa Árabe organizó, dentro del ciclo Las primaveras árabes en evolución, una conferencia de James M. Dorsey, profesor en la Universidad Tecnológica de Singapur, para analizar el uso del fútbol como campo para la contestación política. Porque sí, ya sé que el fútbol es mucho más que 22 tíos en calzón corto dándole patadas a un balón…

Cuidar la cantera

Puesto que venimos del fútbol, déjenme recordar en lenguaje propio de ese deporte lo importantísimo que es cuidar de la cantera lectora. Otra obviedad. Y también, que en este país hay editoriales excelentes (por no hablar de las librerías especializadas, tan entusiastas y perseverantes) consagradas por entero a los lectores pequeños, y a los algo más crecidos. Una vez más, no todo lo que los menores de edad leen es de gran calidad, y aquí también hay filones que han sido explotados hasta la extenuación, pero muchas editoriales (sobre todo sus gerentes) saben que los públicos menudos y también los adolescentes son de importancia capital para las cuentas de resultados.

Así que por necesidad o por virtud, por pescar en nuevos caladeros o por voluntad de mejorar una oferta ya de por sí abundante, son muchos los que se lanzan a conquistar a esos lectores con menos años.

Lee rimando


Una de las propuestas más sorprendentes es la de Veintisiete letritas, un spin off infantil de Veintisiete letras, que se presenta en sociedad con un poema inédito para niños de Ángel González: Sirenas, ilustrado por la argentina Valeria Docampo. Su segundo título es Historia del gato Güiña y la gata Morisca, de la chilena Marta Brunet, con ilustraciones de la también argentina mEy.

«Quien haya leído a un niño, o con él, una historia en verso habrá comprobado que se relaciona con la poesía de manera intuitiva, natural y sin esfuerzo. Los versos rimados se convierten en canciones, en juegos de palabras que encajan como por arte de magia, en sorpresas que los niños reciben como nuevas, una y otra vez, al releer el texto. Se trata del género más expresivo y musical, el más cercano a ellos, el que mejor estimula su imaginación, su emoción y su memoria, incluso aunque todavía no hayan aprendido a leer», dicen las editoras en la nota de presentación.

Y se agradece el empeño, como se agradece que apuesten por autores españoles e hispanoamericanos. Lo dicho: cuidando la cantera.

¿Saben qué es una editorial PIS?


Yo tampoco lo sabía, hasta que la incansable Nati de la Puerta me lo explicó: A Fortiori es una editorial PIS: «Pequeña, Ilusionante y Soñadora».

Y esa editorial PIS presentó ayer en Bilbao los libros Aitonaren txalupan y La barca de mi abuelo, de Mariasun Landa, que hacen el número 13 de la colección En favor de TODAS las familias. En esta ocasión, se trata de aprender a tratar un tema tan difícil como la muerte del abuelo.

Curiosa esta colección, de denominación bien explícita, algunos de cuyos títulos son El arte de ser padres sensatos en la enfermedad, La novia de papá también me quiere  o El color de mi familia. Es bueno tener libros que reflejen la sociedad y la familia como es, y enseñen a los más pequeños a estar en ambas.

Reflexionar


Desde hace tiempo, Trama editorial nos viene animando a reflexionar sobre el mundo del libro, su presente y su futuro.

En ocasiones lo hace con obras que incluso nos hacen reír, como Éxito, de Íñigo García Ureta, donde se explica e ilustra qué es y en qué consiste el rechazo editorial.

Otras, el tono es más severo (sin acritud, ¿eh?). Por ejemplo, en El paradigma digital y sostenible del libro, que firman Manuel Gil y Joaquín Rodríguez, dos grandes conocedores del sector como pocos y cuyos blogs respectivos (Antinomiaslibro y Los futuros del libro) lo desmenuzan sin descanso. Ese del blog parece el mejor formato para analizar un sector que, como otros afectados simultáneamente por la crisis en general y el cambio de modelo en particular, se mueve a un ritmo endiablado.

Lo cual no les impide plasmar negro sobre blanco (es decir, en con vocación de permanencia) sus reflexiones (que quieren polémicas, controvertibles e inevitablemente provisionales) sobre cuál pueda ser el nuevo paradigma del libro. Y hacerlo tras examinar minuciosamente el negocio como es y como va camino de ser, y a los lectores como son y como están empezando a ser. Porque las nuevas formas de crear, consumir y compartir contenidos alteran el comportamiento de todos los implicados en la aventura de leer, y de nada sirve aferrarse con obcecación suicida a un modelo periclitado.

Léanlo, pues, si quieren saber el terreno que pisamos. Un terreno que, lejos de ser firme, está hecho de arenas movedizas. Pisan todos los charcos, incluido el sistema de precio fijo, que proponen revisar. Este y otros debates, en los que algunos se niegan a entrar, están servidos.



En el Escaparate de esta semana:

:: Fantasía para dos coroneles y una piscina, de Mário de Carvalho (Xordica).

:: Antoñete. La tauromaquia de la movida, de Javier Manzano (Reino de Cordelia).

:: Crónicas del Bien y del Mal. Jugando con Fuego, de J. Mariño (Cultivalibros).

:: El mercado y Miseria de los zapatos, de E. Bellamy y H.G. Wells (Alfar).

:: ¡Rumbo a Poniente!, de Charles Kingsley (Rey Lear).

:: 1001 videojuegos a los que hay que jugar antes de morir (Grijalbo Ilustrados).




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