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El libro de Lucía


Lucía Etxeberría ha publicado la que, dicen (y no sólo ella o su editora) que es su mejor novela, El contenido del silencio (Planeta).

La autora es una internauta recalcitrante, tanto que eligió el título de la obra con la colaboración de sus followers (que prefirieron ese al favorito de la editorial, La isla madre) quienes, además, la ayudaron a corregir o perfilar determinados aspectos del texto. Y como lo es, internauta digo, reunió a un grupo de blogueros y asimilados como yo misma para charlar sobre el libro y su manera de trabajar, pendiente como leen de las redes sociales y de un método que tradicionalmente relacionamos con la actuación, el método Stanislavski, es decir: escribe basándose no solo, o no tanto, en experiencias propias como en emociones propias equiparables a las que viven sus personajes.

El libro, quizá lo hayan leído ya, es «hijo» de un guión que un productor cinematográfico le encargó y que nunca se llevó a cabo porque, explica Lucía, el tipo no cumplió con sus compromisos y se fue con el dinero. Una historia vieja… pero lo que verdaderamente me llamó la atención fue saber de la musa que está en el origen de la historia: la musa subvención. Etxeberría explicó que cuando le propusieron el guión le explicaron que la acción debía transcurrir en al menos dos islas canarias para optar a una subvención de allí, y también personajes de varias procedencias para acceder al fondo Euroimages.

Y así nos va.

A (más) vueltas con el ISBN

A raíz de algo publicado la semana pasada, me escribe un lector, Jorge Portland, buen conocedor (no en vano trabaja en él) del sector editorial. Se refiere Jorge a lo dicho por Miguel Jiménez, director de la Agencia española del ISBN, y me ofrece algunas puntualizaciones que, con su pérmico, comparto con todos.

El director responde que la agencia internacional nunca da la gestión en un país por concurso. Eso es cierto. Pero es que en el caso de España la gestión del ISBN la agencia internacional se lo dio a la administración, que es la que tiene firmado el contrato. Y es ésta la que ha subcontratado a una institución privada para su gestión. Por lo tanto, es un servicio en posesión de la administración, que decide firmar un contrato de servicios con la FGEE para que realice la gestión, pero no cede la "posesión" del servicio, la administración sigue siendo el titular de ese servicio firmado con la Agencia Internacional. Otra cosa diferente sería si la administración rompiera ese contrato que tiene con la Agencia Internacional, o no lo renovara, y que entonces la Agencia Internacional buscara una institución o empresa en España para que diera el ISBN. Pero ese no ha siso el caso. De momento. A lo mejor pasa eso pronto, pero aún no. Aquí, por ahora hay un servicio que ejercita la administración, que es su titular, y que ha contratado el servicio de su gestión a una entidad privada de forma directa, a dedo, sin el oportuno concurso público, como todo contrato público. El primer año les pagó, el segundo dicen que no, pero veremos a ver qué pasa. Porque da la sensación de que están esperando a las elecciones para ver cómo se redacta esa convenio.

Él habla de que no hay secretismo. Pues en su charla de Liber dijo que no podía anunciar las tarifas que iban a cobrar porque no se podían hacer públicas hasta que no se firmara el convenio. Eso tiene algo de secretismo, y no es mala acepción. ¿Dependen las tarifas de lo que finalmente tenga ese convenio? Dijo que su plan de negocio se había caído porque ese convenio no se firmaba.

Me apunta también, cambiando de tercio, que los editores han vuelto a respirar un poco esta semana, ya se aprobó la orden de la ayuda a la edición... ahora sólo queda que les paguen. Es decir, la parte difícil.

Gracias, Jorge, por tu aportación al debate.

El «rapto» de Sabina


La emisora de radio que escucho habitualmente emite una y mil veces la cuña promocional de un espectáculo, Más de 100 mentiras, que publicitan mentando la esencia de Sabina

No lo he visto, pero gente en la que confío me ha dicho que sí, que en musical ha captado el universo creador del de Úbeda. Pero si quieren completar al personaje y medir el alcance de su obra, sugeriría a los fans de ese Joaquín que, además de leer el programa de mano, o de acercarse a la obra del cantautor recuperando, por ejemplo, el libro con sus canciones editado en su día por Temas de hoy (dicho sea entre paréntesis, vaya filón ha encontrado el sello del grupo Planeta con los libros «musicales»: mira qué bien van los de Dani Martín y Manolo García…) o sus poemas, también hechos libro creo recordar que por Visor…

… pero, sobre todo, la biografía que le ha dedicado su tocayo, el también cantautor además de periodista Joaquín Carbonell, un retrato hecho desde la amistad que no se deja cegar por el cariño. Pongamos que hablo de Joaquín (los títulos de Sabina dan para mucho, ya ven. Lean un poco más abajo) habla de lo bueno y de lo malo, de la salud y la enfermedad, del amor y de la decepción… Sabina en estado puro.

Titulitis

Rescato un apunte de La Papelera de Juan Palomo: «No precisamente dulce, pero si cerca del infierno, o así, ha rondado Jose Antonio Marina estos últimos meses para escribir su Pequeño tratado de los grandes vicios, con el que aparecerá pronto en Anagrama, su casa desde 1992».  

No es imaginación lo que nos sobra, no… ¿Recuerdan el Pequeño tratado de las grandes virtudes, de André Comte-Sponville, que Espasa Calpe publicara en 1998?

Pinchen aquí y verán que en el ágora editorial hay Pequeños tratados de… casi todo.

Libros que se escuchan

Anda David Felipe Arranz la mar de contento porque su joven programa El Marcapáginas (Radio Inter, Grupo Intereconomía para toda España través de la f.m. y o.m.) ha llegado ya la media de audiencia de la emisora lo cual, siendo un espacio cultural, no se antojaba evidente cuando echó a andar.

David Felipe, un experto en estas lides, cree que el éxito está en «la fórmula mixta de información y opinión que abarca la actualidad cultural nacional e internacional y el análisis en profundidad a través de una decena de secciones», y subraya especialmente el deseo de participación de los oyentes, «a través del correo electrónico, elmarcapaginas@radiointer.com, y de twitter».

Señores responsables de las radios españolas, ¿y si acabara resultando que la cultura interesa? Vaya sorpresa, ¿eh?

Unas risas

Leo en la web de la cadena SER:


¿Mariano Monamour? A ver si va a ser cierto eso de que el PP va a arrasar…



En el Escaparate de esta semana:

:: Redes sociales y discapacidad, de Juan Ramón Jiménez Simón (Ediciones Alfar).

:: La velada en Benicarló. Diario de la guerra de España, de Manuel Azaña (Reino de Cordelia).

:: Historia de Dos Castillos, de Gail Carson Levine (Nocturna).




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