Secciones:

Boletín de novedades

Reciba nuestro Divertín de manera regular y gratuita.
Su e-mail

¡Web seleccionada entre las mejores!

Alicia en la realidad

Adriana Davidova

Quiero volar

"Entre una realidad y otra... ella, de vez en cuando, abre los brazos, los extiende y vuela..."


Alicia se acerca una vez más a mí. Esta vez sé que todo es diferente, en cuanto que el halo de inocencia que sostenía siempre un poco por encima de mi campo de visión el cuerpo y el rostro de Alicia... ahora ha desaparecido y Alicia está más presente y más carnal que nunca. Y duele verla así, tan real, sabiendo que ella más que nadie tiene los momentos contados, el tiempo limitado y que su perdurabilidad es algo muy frágil y algo que está condicionado por cosas y circunstancias que de ningún modo dependen de ella... O eso creo, creía yo... porque al verla ahora tan nítida y tan decidida, con los ojos intensos y cálidos, llenos de algo que quema y a la vez alivia... al verla ahora, me pregunto si la razón vence a lo que existe más allá de los límites que esta nos impone.
¿Que quieres ahora, Alicia?
¿Qué quieres de mí, Alicia?
Alicia no dice nada y aprieta la mandíbula en un gesto duro y algo trágico.
Con ello, me quiere decir que yo debería, que es mi obligación y parte de mi don, saber lo que ella quiere en cada momento. Pero en este caso no es así. Yo no entiendo o no quiero entender los deseos, las razones, las miradas de Alicia, porque mi propio deseo punzante y ardiente, denso como una masa de un trozo de cosmos... Mi propio deseo de volar, es absoluta y por encima de todo, prioritario.
Y quiero que se realice de manera inminente.
Quiero volar. Quiero ponerme de puntillas y echar a volar. Así sin más. Elevarme y dejar de soportar el peso tantas veces pegajoso y extraño de la gravedad que tira y tira hacia abajo, de los tejidos de nuestras fuerzas, de nuestra piel, de nuestro afán por ser felices.
Quiero volar y extender mis alas-brazos sobre la capa de aire que me sostendrá suavemente como si fuese la caricia eterna y salvaje de aquello que más amamos.
Quiero volar Alicia, quiero volar.
Ayúdame tú esta vez Alicia, ayúdame  a percibir la felicidad de lo que significa imaginar y alcanzar enseguida lo imaginado.

Pequeños Deberes- Cierra los ojos... Uno, dos, ¡tres! ¿Juegas? ¿Jugamos ahora a ser lo que nos apetezca ser?
Ahora deja que aparezca ante tus párpados entornados, la imagen de alguien a quien quisieras ayudar a volar todo lo lejos que esta persona pudiera desear, alguien muy especial para ti. Especial por alguna razón que sea clara y precisa para ti o especial sin que hayas podido entender jamás, por qué lo es... Simplemente mírale y déjate invadir por todo lo que esa persona desencadena en ti.


Visita la página de la autora-

Imágenes-aDavidova




Archivo histórico