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El mirón impaciente

Eduardo Nabal

Mentiras pequeñas, y no tanto


Pequeñas mentiras sin importancia es el último filme del realizador francés Guillame Canet, un vigoroso, inteligente y sensible cuadro de gentes que se comportan de forma irracional y poco equilibrada ante un impactante suceso: el accidente de tráfico de un amigo, cuya presencia-ausencia que va a pesar a lo largo de un relato en el que  se mezclan la comedia de costumbres, la sátira social y el drama amoroso e intimista sobre la incomunicación.

Contada con  buen ritmo aunque con excesiva longitud y desarrollo desigual, Les petits mouchoirs nos narra el efecto devastador que puede tener sobre la amistad un engaño, una declaración de amor, un encuentro sexual, un mensaje confuso y también unas vacaciones donde salen a relucir las debilidades de un grupo liderado por el insufrible  Max (Francois Clouzet), un empresario de  carácter autoritario y temple  inseguro cuyo talante se opone a la naturalidad de Anna (una prodigiosa actuación de Marion Cotillard, la mejor del reparto).

Huyendo con cierta astucia de referentes claros como Eric Rohmer o François Ozon, Cantet construye su particular y desazonadora comedia negra y fábula moral sobre la crisis de  la mediana edad y las barreras que separan la amistad del amor, la fidelidad de la pleitesía, el egoísmo de la entrega. La mayor parte del filme transcurre en una villa de la costa adonde este grupo parece no solo ir de vacaciones sino también huir de la  amenazante aparición de la muerte y de sus propias neurosis y sus contradicciones vitales. La ironía y el humor salpican un trabajo sobre los afectos, contado con agilidad, canciones evocadoras y, sobre todo, con una solidez expositiva que hace olvidar la falta de interés de algunas de las historias que se entremezclan construyendo  una ópera coral y una aventura interior sobre la empatía y la avaricia en una sociedad y en unos personajes no tan maduros como quieren  parecer.

Un trabajo digno pero desigual y  también muchas pequeñas historias que quedan en el tintero y, sobre todo, un filme de diálogos  que  no logra eludir finalmente  los aspectos más espinosos de la historia.




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