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Evaristo Aguirre

Fábulas y oraciones

“Cada fábula de este libro tiene su propio estilo y su propio vocabulario, casi en cada renglón hay una sorpresa, debemos empeñarnos en ser fieles al texto original”, le advirtió Jorge Luis Borges en 1981 a Roberto Alifano, con quien se disponía a traducir esta obra de Robert Louis Stevenson. Y eso que, como recuerda Alifano en el prólogo de esta edición de las Fábulas, Borges no era tan partidario de la fidelidad extrema a la hora de traducir.


Se abre este libro con un texto titulado Los personajes del relato, en el que dos personajes de La isla del tesoro, Silver y el capitán Smollet, al final de un capítulo de la novela, se separan de la narración un poco para fumar una pipa y charlar un rato. Las seis páginas de esta fábula resultan un acertado mini ensayo sobre la ficción. Y a partir de ahí, las fábulas que van desfilando por el libro, hasta veintidós, resultan una serie de sorprendentes textos cada uno de su padre y de su madre (sí, Borges, como se cita más arriba, lo expresa mejor, faltaría más) pero todos con una intención similar: Stevenson presenta una idea, o una pregunta o una reflexión, y juega con ella en el estrecho terreno de entre una y media docena de páginas, y le da al lector un material con el que quedarse, y pensar, después de la lectura. No todas las fábulas son igual de fáciles, ni tiene porqué interesar por igual, pero es un libro para releer y cambiar de opinión, cada vez, sobre la que gusta más o menos o para entender mejor aquella que no quedó tan clara en otro momento.

Las Fábulas se publicaron a los dos años de morir Stevenson, en 1896, y hace poco aparecieron otras dos, que han sido incluidas en esta edición de Rey Lear, que también ha publicado otra colección de breves textos del autor de El extraño caso del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde: Oraciones de Vailima y Sermón de Navidad.


Las Oraciones las escribió Stevenson en Samoa. Las leía a modo de agradecimiento o de manifestación de diferentes sentimientos en reuniones de carácter, al parecer, espiritual, en las que convivía su familia con los vecinos samoanos. Más allá de la religiosidad, aquí están los elementos, al menos algunos de los elementos, de la relación del novelista con el mundo, con la naturaleza y con los otros.


Fábulas, de Robert Louis Stevenson, con traducción de Catalina Martínez Muñoz y prólogo de Roberto Alifano, y Oraciones de Vailima y Sermón de Navidad, con traducción, prólogo y notas de Santiago R. Santerbás y una introducción de Mrs. Stevenson, están publicadas por Rey Lear.

eaguirre@divertinajes.com




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