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Círculo de iluminación

Eva Orúe

¡Ahora!

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Andan todos emocionados ante la posibilidad de que la Feria de este año les solucione las maltrechas cuentas de un curso en el que la bajada de ventas va del 20% (reconocido) al 50% (se quejan algunos en privado). ¿Será curativa, la Feria 2011? Porque el sector necesita un remedio, pero de caballo…

… y que en esta edición más que en otras, la Feria funcione no como un acontecimiento cultural, que también, sino como una enorme caja registradora.

Oído por ahí

«Cuidamos al librero independiente con esmero, visitamos las librerías, organizamos presentaciones… —me dice un editor de los llamados independientes—. Pero, al final, las cuentas me las salvan las grandes cadenas de librerías.»

Transmito el lamento a otro editor, un poco más crecido. Y reconoce que eso es así, aunque… «Esas librerías enormes sólo se venden los títulos que se venden bien, y los otros, los raros [los que enriquecen el catálogo, entiendo yo], esos sólo se venden en las librerías.» Las librerías que frecuentan no los consumidores de libros, sino los lectores.

Oído por ahí

«No soy ni pequeño ni independiente. Reivindico el concepto “editor de mierda”, que es lo que soy.» Seguiremos informando.

A vueltas con el precio fijo

Primera pregunta: ¿existe? ¿De verdad existe? Una primera respuesta: no, o mejor dicho, sólo en las librerías. En el resto (cadenas, grandes superficies, librerías virtuales…) es un espejismo.

Segunda pregunta: entonces, ¿por qué mantenemos la ficción?

Asco


Lo tenía encima de la mesa, pendiente de lectura. Y lo leí en estos días de revueltas. Podría ser uno de los libros de cabecera de los indignados, a pesar de que su contenido no es estrictamente político (aunque, ¿qué no lo es? Política, quiero decir).

Me refiero a Asco, la novela que José Angel Barrueco, otrora frecuentador de estas páginas divertinas, ha publicado (editorial Eutelequia), primer volumen de una trilogía de la vida que completará con Angustia y Alumbramiento.

Asco es varios libros en uno, varios géneros en un libro. Gentes como nosotros encerradas en un crucero, un microcosmos en el que podemos observarnos como el entomólogo observa a las hormigas encerradas en el hormiguero de cristal. Los comportamientos que allí se producen, y que al narrador le producen lo que el título denuncia, son los de nuestra sociedad («suciedad-zoociedad», en juego de palabras patentado por Quino, el de Mafalda). Y todo eso, mientras el barco surca las aguas y arriba a puertos griegos, croatas e italianos.

No es política, insisto. Pero el lector encontrará en el comportamiento de los embarcados en este crucero literario algunas de las causas de la indignación.

Y por si eso no vale…


Libros de la Catarata anuncia para el 3 de junio el primer libro sobre el movimiento 15M, Nada será como antes, de Carlos Taibo.

Porque hay que moverse

Eso piensan los muchos del mundillo cultural (leo que lo han firmado ya Antonio Orejudo, Elvira Navarro, Ernesto Pérez Zúñiga o Ana Gorría), que han suscrito el manifiesto «Por otro horizonte», al que se pueden suscribir enviando un correo a porotrohorizonte@gmail.com con su nombre y su actividad o profesión.

Algo imparable ha comenzado este 15 de mayo: la sociedad civil ha despertado de su sueño narcótico. Nos enseñaron la palabra democracia y algunos creímos en ella. Somos muchos los ciudadanos que hemos dicho basta. Seguimos creyendo en esa palabra, en nosotros reside el poder para gobernarnos, por eso nos indigna el paisaje al que nos enfrentamos día tras día. Partitocracia, mercatocracia, son palabras que se ajustan más a la realidad. No estamos de acuerdo, exigimos nuestro derecho al grito y nuestro derecho a conservar nuestros derechos. Desde el mundo de la cultura no podemos ni queremos cerrar los ojos a todo lo que está sucediendo. Decimos basta. Porque otro futuro es posible, otro horizonte, que nos pertenezca a todos. Decimos basta a esta política ensimismada y corrupta, decimos basta a la dictadura de los mercados y a la impunidad de la banca. Pedimos democracia en el sentido real de la palabra. Que nos oigan, porque sin nosotros no existe ni la política ni el mercado, porque somos lo único imprescindible, y nos dejan de lado. Algo ha comenzado este 15 de mayo, algo serio, algo inevitable. Y los abajo firmantes expresamos nuestro más sincero apoyo.

Ya que estamos en harina política

Vargas Llosa no está solo. Más de cien autores peruanos, entre ellos Bryce Echenique, Jorge Eduardo Benavides, Gabriela Wiener, Fernando Iwasaki, Julio Villanueva Chang o Santiago Roncagliolo, han firmado junto al Nobel una Carta contra el regreso del fujimorismo y a favor de  la democracia.

Quienes suscribimos esta carta expresamos nuestro enérgico rechazo ante la amenaza que, contra la democracia y la libertad de los peruanos, supone la posible resurrección de la dictadura fujimorista.

El régimen de Alberto Fujimori marcó el periodo más siniestro en la historia de nuestros gobiernos republicanos. Fue una década criminal cuyas funestas consecuencias no debemos olvidar, relativizar ni pasar por alto. En los últimos años, el mayor triunfo de la democracia peruana ha sido el rechazo a esa dictadura, el procesamiento judicial de sus líderes y el castigo legal a los innumerables delitos y crímenes contra la humanidad que cometió. El Perú debe rechazar una vez más la impunidad y reforzar su fe en una democracia con justicia para todos y con posibilidades de progreso dentro de un orden legítimo.

Los escritores que firmamos esta carta venimos de lugares muy distintos del espectro político peruano y tenemos ideas divergentes sobre cómo debería ser el manejo económico y social del Perú. Creemos, sin embargo, en el valor de la libertad, el rechazo a la criminalidad y a la violencia de estado, la defensa del orden legal y el respeto a los derechos humanos. Pensamos que estos son cimientos cruciales para la construcción de una nación justa y solidaria.

El candidato presidencial Ollanta Humala ha jurado públicamente defender esos principios. Creemos que nuestro deber en este momento es escuchar ese juramento y que nuestra obligación inmediatamente posterior será vigilar su cumplimiento. El presente nos ha dejado con esa alternativa que es la vía válida de oposición a la reinstauración de la dictadura.

La democracia es el ejercicio de una negociación: todo gobierno debe escuchar a su sociedad civil. La sociedad civil tiene el deber de guiar a su gobierno, hacer sentir su poder y su mandato y fiscalizar su rectitud. Pero esa negociación sólo es posible cuando el poder lo ocupa un movimiento político. El crimen está fuera de ese espectro: no se negocia con quienes han abandonado la política y han elegido la criminalidad.

Por estas razones, los abajo firmantes llamamos a la sociedad a mantener su poder de representación, rechazando el regreso de la dictadura y solidificando, mediante el voto por Ollanta Humala, con una actitud activa y vigilante, nuestro orden democrático. El nuestro es un llamado esperanzado y optimista a la unidad nacional: este 5 de junio, los peruanos debemos defender, a través de un voto responsable y cívico, nuestra dignidad, nuestra libertad y nuestra democracia.



En el Escaparate de esta semana:

:: Elegía en Portbou, de Antonio Crespo Massieu (Bartleby Editores).

:: Los niños de los bellos días, de Eduard von Keyserling (Nocturna).

:: Sueños de Tánger, de Jon Arretxe (Erein).

:: Veneno para la Corona, de Toti Martínez de Lezea (Erein).

:: Escombros, de Chusé Raúl Usón (Xordica Editorial).

:: Alguien envenena a los pájaros, de Joaquín Rubio Tovar (Ediciones de La Discreta).




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