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Errata

Evaristo Aguirre

Reflejos


A Coetzee en Desgracia; a Hornby en Alta Fidelidad; a De Botton en Cómo cambiar tu vida con Proust; a Mitford en Amor en clima frío; a Boswell en Vida De Samuel Johnson… A estos escritores, y a algunos más, los leí a través de su reflejo en español que es, en todos estos casos, obra del traductor Miguel Martínez-Lage, que ha muerto hace unos días. A MML le traté hace ya unos años. Recuerdo alguna conversación: sobre una reciente traducción del Lord Jim de Conrad, que no era suya, y que alabó mucho durante una cena; sobre si había que leer más literatura española que americana, algo que yo defendía, un poco frívolamente, en ese momento; sobre lo bueno que le parecía el músico Ben Harper, a quien me acerqué por su recomendación. Y sobre un disco de Lou Reed, Perfect Night Live in London, que los dos acabábamos de comprar, era 1998; me acuerdo de que destacó la versión que hacía Reed en aquel concierto grabado de la velvetiana I’ll Be Your Mirror: “I’ll be your mirror, reflect what you are…”. La letra no tiene nada que ver con la traducción, pero me ha venido a la cabeza aquel comentario al enterarme de la muerte de MML (fue a través del blog de Antón Castro) y he pensado en cuánto tiene la traducción de reflejo de la obra original, como si el traductor fuera el espejo ante el que se coloca el libro que luego leeremos en español. Le debemos tanto a los traductores; a algunos no, es cierto, que hay cada crimen… Esto se cuida cada vez más, los editores no se conforman con las traducciones disponibles y encargan revisiones cuando no deciden hacerlas enteras de nuevo. Los traductores aparecen cada vez más destacados, incluso a veces en las portadas, y citados en las reseñas de los libros, y ese reconocimiento ha ido llegando gracias al buen trabajo de tipos como MML que era uno de los buenos, de los muy buenos.


eaguirre@divertinajes.com




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