Secciones:

Boletín de novedades

Reciba nuestro Divertín de manera regular y gratuita.
Su e-mail

¡Web seleccionada entre las mejores!

Círculo de iluminación

Eva Orúe

Debates necesarios

eorue[arroba]divertinajes[punto]com

 

Las conclusiones halladas en Zaragoza

Para los que no estuvisteis (estuvimos), en mi ciudad natal, aquí tenéis las conclusiones del 1er Encuentro de Librerías y Editoriales Iberoamericanas Otra Mirada.

Coincidencias

Pone en marcha editorial Debate una colección, LA FICCIÓN REAL, que define mediante una sui géneris fórmula matemática: Periodismo + Literatura = Crónica.

Arranca con tres títulos: Torres de piedra, de Wojciech Jagielski; La mujer de tu prójimo, de Gay Talese y Desde el País de Nunca Jamás, de Alma Guillermoprieto.

¿Para cuándo, pregunto, un mano a mano Javier Cercas-Arcadi Espada? Pocas veces se da una enemistad tan enconada, asiste una a un duelo tan intenso, y los partidarios de uno y otro se manifiestan con tanta convicción.

Y conste que yo creo que, en esto, a Cercas le asiste toda la razón.

Para la reflexión

Por si les interesa el debate sobre el previo único, que algunos (hace un par de semanas os hablé de Manuel Gil) consideran necesario, les dejo con un extracto del artículo que Raimundo Ortega y Diana Andrade, abogados del despacho Jones Day, publicaron hace unos días en El confidencial.

No es un caso aislado. Suponemos que el lector sabe que los libros en España podrían adquirirse a mejor precio si no fuera porque su precio es fijo, es decir, salvo en determinadas circunstancias no se permite a las librerías vender los libros por debajo del precio marcado por el editor. En cualquier otro sector la CNC pondría una multa de escándalo por limitar la competencia en precios, pero resulta que en España el libro se considera un “soporte físico que contiene la plasmación del pensamiento humano (…) posibilitando ese acto trascendental y único para la especie humana, que es la lectura”. Y como “la difusión de esas creaciones, su valor cultural y su pluralidad requieren una cierta garantía” (Ley de la Lectura), se impone el precio fijo. También el lector sabe que el Estado considera que al cine una “manifestación artística y expresión creativa, es un elemento básico de la entidad cultural de [España]” (Ley del Cine). Es decir, que hay que financiarlo, aunque por una falta de argumentos evidente resulte cada año menos atractivo para los espectadores. Por mucho que se haga en nombre de muy elevados principios, todas estas medidas suponen una suerte de expropiación o confiscación.

Es el mercado el que debe decidir. Ver desbordar a CR7 cuesta el dinero que el titular de sus derechos, el Real Madrid, diga que cuesta, y el Estado no es quien para regalárnoslo, ni siquiera a aquellos que creemos que el portugués es un ser superior que ha venido a librarnos del argentino pusilánime. Descubrir la inocencia a través de los ojos de Murillo en La Sagrada Familia del Pajarito cuesta el dinero que el titular de sus derechos, el Reino de España, diga que cuesta mantener tan magnífica pinacoteca, sin que los españoles ostentemos un derecho natural a disfrutarlo gratis. Zambullirse en la oscuridad humana de la mano de Casement en El sueño del celta debe valer lo que los seguidores de Vargas Llosa estamos dispuesto a pagar a quien debe fijar su precio, que son las librerías. El delicado monólogo de Diego, el de Primos de Daniel Sánchez-Arévalo, ante la tumba de su padre sobre el miedo a la soledad atrae a suficientes espectadores, sin que el Estado tenga derecho alguno a sacar de nuestros bolsillos dinero para financiar la película. El talento no necesita de la confiscación, ni los ciudadanos que en nuestro nombre se expropie bajo la excusa de la defensa del interés general.

¿Opiniones?

Felicidades


Nórdica cumple cinco años, así que su amo y señor, Diego Moreno, está contento y yo, qué quieren que les diga, también. Y para celebrar lustrosamente el lustro, Diego se/nos regala tres títulos: Wakefield, de Nathaniel Hawthorne, ilustrado por Ana Juan, en edición bilingüe; Doctor Arrowsmith, de Sinclair Lewis ("Quienes disfrutan con series como House tienen que conocer este libro. Es divertido, modernísimo y tiene algunas de las mejores páginas que he leído en mi vida", dice Diego) y, por fin, una edición de Caperucita Roja con las tres versiones más importantes del cuento, que irá ilustrada por todos (o casi todos) los ilustradores que han trabajado con la editorial en estos cinco años y coincidirá con el estreno de la película.

Un buen regalo, ¿no?

Una patada en los ojos

Leído en el mismo periódico desde el que el académico Luis María Anson ha lanzado una campaña para que las televisiones contraten a correctores que mejoren los SMS de los telespectadores.


Los amigos de la Red


Me llegan noticias de una de esas iniciativas que la red hace posibles, aunque no necesariamente viables (y conste desde ya que les deseo lo mejor).

Los creadores son Valerio Cruciani, italiano, escritor y redactor, que en su país fuera co-director y fundador en su día de la revista cultural amnesiavivace.com y en España trabaja también como guionista y profesor de italiano, y Marian Ariza, filóloga hispánica e italiana, traductora y correctora además de paisana mía (es decir, nacida en Zaragoza). Empezaron a trabajar en la idea a mediados de 2010 y enseguida se les unió desde Roma Matteo Barale, que es el realizador de la página (voy llegando) y fotógrafo.

La web en cuestión es Tusmanneditorial.com, “la primera editorial —proclaman— totalmente digital”. “Por lo menos en España —precisa Valerio— y con una idea tan radical: publicar solo en formato e-book, nada en papel, y sólo autores nuevos. Todo a través de Internet.”

Reconoce que tienen problemas, económicos (liquidez y financiación), aunque no se apean de su objetivo, que es publicar escritores nuevos en todos los géneros: narrativa, poesía, guión, teatro y ensayo, dando espacio a la experimentación. Eso, más una colección de clásicos descatalogados en la que “nos gustaría ir buscando obras olvidadas de autores olvidados del pasado en español”.

Y aún hay  más

Pretenden formar un proyecto cultural, “organizar pequeños eventos con nuevos autores (que publiquen con nosotros, incluso estamos evaluando la idea de hacer más concursos y publicar en este momento sólo bajo creative commons si los autores están de acuerdo, claro)”. Y también apuestan por una revista, en la que de momento anuncian colaboraciones como la de Carmen Posadas (“lo de Carmen vino por invitación nuestra a ella y al equipo de su taller literario. Ella se ofreció y nosotros encantados”), ofrecen varios servicios editoriales y están evaluando la idea de abrir una tienda online y la posibilidad de asociarse con editoriales ya existentes que quieran pasarse al digital.

Ay, ese nombre

“La Caja de Tusmann viene precisamente del libro que ahora estamos regalando en nuestra página (en formato e-Pub), La elección de esposa, de Hoffmann. Tusmann es el protagonista, quiere casarse con la joven Albertina, así como otros 3 hombres. Un personaje misterioso hace un sorteo sacando 3 cajas. Tusmann elige una que contiene un librito blanco: cuando Tusmann piensa en un libro, uno cualquiera, esto se materializa en el librito mágico.

El quiosco


Delibros

En el número de marzo, entre otros asuntos:
Dossier: la librería ante la crisis y la encrucijada digital
Juan Carlos Rodríguez
CEGAL en Red, una herramienta imprescindible
Eva Orúe
Javier Sierra: “O nos reinventamos o desaparecemos”
Teresa M. Peces
Lectores: quiénes son y qué les gusta
Ángeles Castillo
Entrevistas:
Gustavo Martín Garzo, Juan Eduardo Zúñiga


Revista de Libros

En el número de marzo, entre otros asuntos:
La doble vida de John Lennon 
José Luis Pardo
La biografía de Arthur Koestler: una poción bastante tóxica
María Jesús González
La antigloria de Martin Amis
Hugo Estenssoro
El constitucionalismo y sus enemigos
Francesc de Carreras
Elegía por la socialdemocracia
José Álvarez Junco




Archivo histórico