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Alicia en la realidad

Adriana Davidova

Importancias

¿Quién es el que sueña mis sueños? Quiero pedirle que sea un poco más benévolo conmigo...

¿Qué es lo importante en medio de un torbellino?

¿Qué es lo que cuenta cuando nada cuenta?

¿Mirarte y no decir nada? 


Te veo reflejada en cada grito, en cada silencio, en cada mirada perdida.
Ven Alicia, ven... Vuelve a mí, porque siento el espacio entre la espalda y el esternón vacío y demasiado tibio, hueco, difuminado, gris, abandonado.
No te puedes ni imaginar cuánto te echo de menos, cuánto te echo en falta, cuánto te necesito.
No tengo ni las más remota idea de dónde puedes estar, pero te noto cerca, cerca, cerca... Extremadamente cerca y sin embargo estoy sola, estoy sin ti, estoy sin estar del todo, sin ser del todo.
¿Cuánta importancia puede llegar a tener alguien en nuestra vida? ¿En qué medida nos identificamos a nosotros mismos en referencia a alguien distinto, a alguien que no soy yo pero que me hace sentir yo, ser yo, ser más yo que nunca? Y qué si proyectamos en ese otro todo aquello que nos mueve, que nos ilusiona, que nos hace soñar, crecer, sentir, comprender, expandir y expresar todo nuestro ser en su totalidad; mente, cuerpo, espíritu, materia y energía. ¿Por qué justo ese otro y no otro cualquiera nos da el pie para iniciar esa proyección-reflejo? ¿Por qué justo contigo Alicia se dispara la señal de salida para el inicio de mi carrera hacia ninguna parte o hacia la meta donde todo culmina en una supuesta felicidad?
Y tal vez, sin embargo... si nos cruzáramos ahora mismo por la calle... si nos llegáramos a cruzar y yo no me sintiera fuerte... dejaría que pasaras, que me sobrepasaras y haría como que no te he visto... ¿Por qué haría eso? Lo haría sin saber por qué, sin poder reaccionar a tiempo y hacer otra cosa, sin tener tampoco el tiempo ante mí para decidir pararte, gritar tu nombre, sonreírte, detenerte y hacer que nuestra vida sea fácil... Sé que así sucedería y que después con el corazón un poco más roto incluso... pensaría que lo que en el fondo me hubiese encantado que sucediera, que hubiese sucedido... es que me hubieses visto y que aunque yo hubiese proseguido mi caminar sin detenerme en absoluto... tú me hubieses seguido, perseguido, espiado, retenido, parado abruptamente en medio de la calle y me hubieses dicho en mitad de un vuelo, que no puedes ni respirar sin mí. Eso es lo que es, lo que sé.
Así que, ven Alicia. Ven. Deja de esconder las pequeñas palabras que guardas retenidas entre tus labios, entre tus dientes, entre tus mejillas lívidas... deja de esconder esas diminutas sílabas y déjalas salir libres y luminosas hacia mi universo, deja que cada palabra me golpee justo en el centro mismo del plexo solar y haga que mis costillas vuelvan a dilatarse ligeramente y que haya nuevamente un latido en ese espacio vaciado y trémulo. Déjame sentir de nuevo Alicia, déjame ser, estar, pensar, imaginar, anhelar, reptar hacia abismos y paraísos no frecuentados hasta ahora, déjame ser un órgano más de tu cuerpo poco hecho. Déjame inventarte una vez más. Déjame Alicia, te lo ruego, déjame, déjame, déjame dirigirme como un brote, como un rayo de electricidad fresca hacia el centro exacto y único y preciso de tu minúscula médula.
En una época de hombres y mujeres fuertes y racionales, prácticos, pragmáticos, materiales y autosuficientes... querida Alicia, yo te entrego mi fragilidad, mi interdependencia, mi ingenuo modo de confiar en que hay un espacio dentro de todos nosotros, dentro de mí, dentro de ti... donde el eje de la tierra aparte de real es metáfora y magia y libertad para expresar aquello que no se puede decir, aquello que sin embargo nos mantiene vivos y vibrantes hasta el fin de los tiempos...
Hasta el fin.
Hasta siempre.
 
 

....."No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo".......
 
                                                                              Walt Whitman

Pequeños Deberes- Recógete por unos momentos, hazte pequeño, como si fueses un ovillo de ti mismo... piensa, siente, nota tu propio ritmo, tu propio sonido, tus propias imágenes y deja que te impregnen de algo cálido y perceptible que te recorra por dentro como si fuesen caricias de agua de mar que te mecen y calman, que te centran, que te apaciguan y que te hacen tener una claridad y una certeza sobre quién eres, sobre qué eres, sobre qué exactamente quieres. Lo que tú quieres, no aquello que se supone que has de querer, si no lo que tú desde ese centro tuyo propio y único... llegas a divisar, a intuir, a presentir.

A.AliciaNlarealidad@gmail.com

 

 

Imágenes- Adriana Davidova

 

http://fernando-sabido-sanchez.blogspot.com/2011/02/3151-adriana-davidova.html


http://poetassigloveintiuno.blogspot.com/2011/02/2968-adriana-davidova.html




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