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El mirón impaciente

Eduardo Nabal

Mirando hacia atrás sin ira


Tras el relativo fracaso de Cheri, con Tamara Drewe Stephen   Frears vuelve al terreno en el que parece sentirse más cómodo como director, lo que no quiere decir, en absoluto,  que sea el terreno de sus mejores películas: la comedia satírica y el humor inglés. El otrora fustigador de la Inglaterra tacherista, convertido en  un francotirador para la industria de Hollywood con ocasionales vueltas a los orígenes (como la apasionante Liam), nos obsequia aquí con una relajada, simpática y algo ligera  fábula ambientada en un singular pueblo de la campiña inglesa.

Tamara Drewe –apoyada en una más que correcta interpretación de Gemma Anderson- es la historia de una joven e inquieta periodista que vuelve muy cambiada al lugar donde nació y descubre que las cosas son bien  diferentes a como ella  las recordaba. Algo que parece estar muy próximo del universo a la vez iconoclasta y nostálgico, caustico, cambiante  y algo populista  del cine del  propio Frears. Basada en un comic británico famoso en los años noventa, es una comedia de  situaciones, una película fresca y colorista que tiene también algo de drama nostálgico sobre la pérdida y recuperación de la inocencia, sobre el lastre de las tradiciones y también sobre el peso de la etiqueta de “supermujer”. No hace falta decir que Frears es un hábil narrador pero parece saltar de un guión a otro sin demasiada seguridad como le ocurre a la protagonista de esta comedia ácida que tiene algo de “mirada hacia atrás sin ira” y de falsa vuelta a los orígenes.

Tamara Drewe es un trabajo bien rodado, bien interpretado, resuelto con solidez  pero, sin embargo, demasiado tentado por los arquetipos humanos, los clichés y algo incompleto ya que el director de Los timadores  toca muchos puntos sin profundizar en ninguno igual que está joven periodista parece apasionarse las personas para luego olvidarse rápidamente de ellos y ellas. Estamos pues ante un filme digno pero algo imperfecto porque Frears pasa de puntillas sobre los aspectos más corrosivos en  favor de una historia de amistad, amor a dos bandas,  rivalidades, ensueño  y decepción más confortable para el público en general.




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