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Errata

Evaristo Aguirre

Pues vale

Si antes escribo eso de que la rendición ante la avalancha ultraconservadora, hace dos semanas (trastornos informáticos por medio), antes me encuentro con la noticia de que la que fuera batería de The Velvet Underground, Moe Tucker, anda manifestándose a favor de las tesis de esos tipos, tan amantes de la libertad que la quieren solo para ellos, agrupados bajo el nombre de Tea Party. Vale, ya sé que no es más que una mujer que se dedicó a la música en su juventud y que eso no implica que tenga más o menos cabeza para la política que cualquier otro; vale, ya sé que hay (y, sobre todo, hubo) mucho tipo agarrado a una guitarra que ha cantado y bailado las excelencias de la Cuba castrista; vale, ya sé que cuando se leen entrevistas con músicos muchas veces planea la vergüenza ajena por encima de la cabeza. Vale, pero a mí la Velvet me gusta y sus pocos años de vida, el ambiente en el que se desarrolló y la personalidad y posteriores actividades de sus integrantes (Nico, Lou Reed o John Cale) están entre mis preferentes referencias culturales, y como las ideas y proclamas de los del Tea Party me parecen unas memeces peligrosas, pues me da un poco de repeluco esa notica.


Pasado


Presente

Hace unos meses, leí Up-Tight. La historia de la Velvet Underground, de Victor Bockris y Gerard Malanga (publicada por Discos Crudos). El libro apareció allá por 1983, pero ha sido sometido a diversas actualizaciones hasta esta, de 2009, que incluye una introducción-obituario dedicada a Sterling Morrison, guitarrista del grupo que murió en 1995. Malanga es un poeta y fotógrafo muy vinculado en su momento al entorno de Andy Warhol (entorno fundamental para la existencia y la comprensión de The Velvet Underground) y Bockris es un escritor también cercano a ese ambiente, especializado en biografías.


Up-Tight cuenta la peripecia de la Velvet en orden cronológico, desde su nacimiento hasta su muerte, y lo hace mediante testimonios de los protagonistas y de los testigos en declaraciones hechas a los autores. Es una especie de historia oral de la banda. Y no todo es música, aunque la música sea el alma. La Velvet surge al calor de la Factory de Warhol, y Lou Reed o Sterling Morrison estaban muy interesados por la literatura, por lo que detrás de las guitarras distorsionadas, de los contundentes ritmos de Moe Tucker y de la oscura estética (oscura, que no siniestra), detrás de todo esto, o delante, lo que hay es un capítulo de la vida de Nueva York en uno de sus momentos (finales de los sesenta) más creativos e influyentes en el resto del mundo y en el futuro; lo que hay es una muestra de las grandes cosas que Estados Unidos ha hecho germinar en las etapas históricas en las que la libertad en su sentido más amplio era incuestionable, en un momento en el que ideas inmovilistas, sectarias y egoístas como las del Tea Party no tenían peso. Y ahora Moe quiere echar a Obama (qué risa eso de las elecciones, ¿no?) y pagar menos impuestos… Pues vale.

eaguirre@divertinajes.com




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