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Las críticas cítricas

Maruja Limón

Expediente X


Hay otros mundos, pero están en este…

―¡Expediente X!
―Eres un cenutrio, Santiago. Es de un poeta, Paul Éluard
―¿Y tú cómo lo sabes?
Olalá, je perdi la plim dan le yarden de ma tant.

Concretamente, están en la abracadabrante, decididamente sicalíptica…

―Pero, Maru, ¿tú sabes lo que quiere decir sicalíptica?
―Yo no, pero suena bien. ¿Tú lo sabes?
―Espera que lo miro… O, P, Q, R, S… Sa, se, si… siba, sibo, sica… sicalíptica.
―¿Y bien?
―No lo pone, pone sicalíptico.
―Y luego dicen que el diccionario no es machista. ¿Y bien?
―«Perteneciente o relativo a la sicalipsis».
―Un término médico, ya decía yo.
―Sicalipsis, Maru, no sífilis…
―¿No es una infección, una guarrería?
―Malicia sexual, picardía erótica.
―Bueno, ya ves, no iba yo tan… en fin.


… portada del ¡Hola! de esta semana, maquetada a la manera de espeluznante retablo posmoderno.

Arriba, ocupando lo fundamental, la troupe borbónico-franquista-venezolana rodeando a un cura. Se diría el cartel de la nueva obra de Els Joglars, pero resulta ser una instantánea del bautizo de los mellizos de Luis Alfonso y Margarita, oficiado en el Vaticano. Los que posan son, claro, los familiares de los padres de las criaturas, y aquí sabemos que tipo de ascendientes tiene el tal Luis Alfonso, cantidubi, cantidubidubidá.

―¿Perdón?
―¿No te acuerdas del monstruo de Sanchezstein?
―No tengo memoria…
―Ni corazón.

Ya es como para mosquearse que los del Vaticano accedan a recibir a semejante patulea: la hija de Franco, la nieta de Franco vestida de mesa camilla, el tercer marido de la nieta de Franco en el papel de brasero que calienta los bajos de la mesa camilla, el Borbón español que aspira a ser rey francés… Yo pedí capilla para mi boda, y aún no he recibido respuesta. Resulta que el tipo del gorro raro en todo lo alto de la cabeza no es Albert Boadella, sino el cardenal Angelo Comatri, arzobispo de la basílica de San Pedro y vicario general de Su Santidad en la Ciudad del Vaticano. Y el tal Comatri bautizó a los mellizos borbónicos con los socorridos nombres de Luis y Alfonso

―¿Por qué socorridos?
―¿Por qué no encuentras un trabajo y me dejas escribir en paz?
―¿Sabes en qué se parecen Zapatero y la bonoloto?
―Ni idea…
―En que los dos te quitan de trabajar. Pero a lo que importa: ¿por qué socorridos?
―Porque el padre se llama Luis Alfonso y no había que pensárselo mucho…
―Yo tenía un compañero que se llamaba José María, y él tenía una hermana que se llamaba María José.
Santiago, ésta es mi sección.

Luis y Alfonso, pues, aunque en el Registro Vaticano aparecen registrados como Altezas reales y Duques de Borgoña y de Berri, respectivamente. Estamos a la espera de saber qué piensa Sarkozy de todo esto.

Pero sigo en la portada. Abajo, a la izquierda (con perdón), Rania de Jordania, que es noticia porque cumple 40 años, como si los demás mortales no cumpliéramos años todos los años a razón de uno cada año. Curiosamente, los de ¡Hola! no consideran noticioso que la reina Rania haya sido decapitada.

―¿Perdón?


Evidentemente, le han separado la cabeza del cuerpo para realzar su presencia con photoshop.

En la imagen central, «La prinZesa Letizia y la infanta Elena, planes en familia». Como al parecer se llevan mal, cada vez que coinciden y no se dan de gorrazos con las coronas y las diademas, es noticia.

Y en la tercera, a la derecha, Álvaro de Marichalar y su novia, Ekaterina, que anuncian su inminente boda. Habida cuenta de la diferencia de edad entre los futuros cónyuges, yo creo que sería más adecuado hablar de adopción.

Luego, en páginas interiores, el hermano del ex de la infanta que se lleva a matar con la prinZesa explica que fue víctima de un encanta-miento.

―Se escribe junto.
―Yo creo que no.

Dice que se conocieron en Moscú el día de su cumpleaños. «Recuerdo verla a lo lejos y sentir que allí estaba el faro del último puerto.»

―Qué cursi.

«Me acerqué a ella, la miré a los ojos y le dije, antes siquiera de preguntarle su nombre: “Tú eres mi futura esposa”».

―Pues vas a tener razón, que se escribe separado.
―Eso creo yo, sí.




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