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El mirón impaciente

Eduardo Nabal

Welcome back


Por fin vuelve al Woody Allen más ácido y corrosivo desde los tiempos de Match Point, con uno de sus guiones más inteligentes y demoledores: lo que empieza siendo una comedia sentimental acaba como otra de sus tragedias corales sobre el lado oscuro del ser humano y de una sociedad basada en el dinero, la mentira y la superchería.

Conocerás al hombre de tus sueños es una película de intérpretes y diálogos en la que se echa en falta algo de riesgo narrativo, pero en la que todas las piezas de su malvado rompecabezas vuelven a encajar con sabiduría. Allen confía en sus actores y actrices y nos deja tres interpretaciones antológicas de Gemma Jones, John Brolin y Naomi Watts, aunque abusa del trazo grueso para retratar a algunos de los personajes secundarios.

La dirección es gélida ―añoramos la magia visual de otros filmes suyos― y la fotografía de Vilmos Zsigmond subraya esta sensación de frialdad, pero todos los elementos de la puesta en escena se ajustan a la perfección a cada una de las situaciones de una comedia dramática que protagonizan por varias parejas separadas o a punto de hacerlo, romances que no funcionan, y seres que se mienten a sí mismos o entre sí en aras de conseguir algo mejor.

Allen vuelve a hacer una aplicada disección de las relaciones matrimoniales y de los sueños incumplidos, pero sobre todo nos muestra cómo esos seres se destruyen mutuamente o se evaden de realidades sórdidas buscando vías de escape intransitables. Moralista, pero nunca sermoneador, el director vuelve con Conocerás… a la madurez de trabajos que congelan la sonrisa del espectador, como Delitos y faltas, Maridos y mujeres o El sueño de Casandra.

Otra fabula negra en que muestra las estrategias del ser humano para conseguir algo o a alguien y la facilidad con la que podemos perder o sobrevalorar lo que tenemos a nuestro lado.




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