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Alicia en la realidad

Adriana Davidova

Lugares y espejos

..."Penetran en un país de maravillas.
     Soñando mientras pasan los días,
     soñando mientras mueren los estíos.

     Siempre deslizándose con la corriente...,
     siempre flotando en ese rayo dorado...,
     la vida, acaso, ¿no es más que un sueño?"
Lewis Carroll

 

Adelante, Alicia; ¡grita! Lanza el sonido de tu ágil voz y únete a mí de nuevo, adhiérete a mi piel, vamos, pongámonos a entretejer nuestro mundo, apresurémonos antes de que intenten borrar el rastro primario y original de nuestra existencia en este espacio donde se mezclan las letras, las imágenes y el misterio de la red casi radioactiva.

Adelante Alicia, ahora que durante los últimos meses han surgido tantos imitaaliciasrealidades silenciosos y silenciosas, omitiendo siempre mencionar el haber bebido ni una minúscula gota de tu fuente. Lanzando así, al mundo un montón de Alicias divididas y alteregóicas posteriores siempre a ti mi querida niña-mujer-furia-bestia que chillas ahora para reiniciarte igual que un robot que ha estado descansando en la duermevela breve y reparadora del botón de suspensión.

¡Grita!

Desperézate del letargo robótico.

Alicia: Me agito, me agito sacudida por las arcadas que el grito retenido dentro del pecho, me provoca en busca de una salida que le permita expandirse.

Adriana: Abre la boca y... grita. Aulla, chilla, suena entre dientes... pero deja que tu voz se mueva.

Alicia: Se me despegan los labios poco a poco. Un murmullo, un persistente goteo de sílabas, un rugido... algo empuja con fuerza y furia...

Adriana: Algo empuja, clama, golpea la caja torácica y tensa las cuerdas. La glotis se comprime.

Alicia: Grito.

Adriana: Grito ante el espejo que me devuelve la imagen distorsionada de ti.

Alicia: Grito ante el espejo que me multiplica y que me hace parecer etérea cuando yo quiero ser materia como tú.

Adriana: Grito ante el deseo imposible de ser tú mientras el tiempo me traspasa y la materia que soy se deshace, se rehace, muta, cambia, nota el frío y el calor, siente el duelo y la alegría, lo amado y el desamor.

Alicia: Grito, aullo, chillo ante los actos impúdicos acometidos por algunos, que infligen dolor sin pestañear apenas.

Adriana: Grito ante la impotencia que siento al reconocer el dolor en una mirada y no conseguir aliviarlo.

Alicia: Grito ante la mentira. Enseño los dientes, las encías... ante el miedo. Muerdo la parálisis que ese miedo me provoca. Grito ante el letargo, ante la hipnosis, ante la manipulación de los sentidos.

Adriana: Gruño, ladro, grito... ante el ansia de poder que manifiestan algunos sobre los más vulnerables y sobre los frágiles que no consiguen defenderse.

Alicia: Extiendo mi voz sobre el desierto, salto sobre el vacío que asoma. Arranco una sonrisa entre las lágrimas de la niña que espera un trozo de pan mientras los días pasan. Soy rápida, soy libre, soy huracán ante la hipocresía y grito ante los que piensan que todo vale para conseguir sus fines. Grito ante sus ojos aunque ellos no me vean.

Adriana: Grito. Soy fuego. Clamo. Soy tormenta y truenos. Aullo ante la luna como un perro salvaje. Ladro de nuevo, los colmillos me crecen, corro entre los lobos, grito... Soy lluvia, soy mujer. Soy la mujer que respira, que habla, que piensa, que palpita ante la vida mientras encuentra y no sólo busca. Soy furia. No soy la mujer que los que desconocen el sentido de nuestra esencia pretenden que sea. Grito porque aún tengo algo de aire en los pulmones. Grito.

Alicia: Estoy despertando de nuevo. Te miro a través de la superficie acuosa de este cristal y te reconozco aunque no pueda ser tú. Te miro y grito con todas mis fuerzas. Soy libre y grito ante los que intencionan sembrar el miedo gota a gota en nuestros corazones. 

Adriana: Grito ante el intento de llenar nuestro corazón de miedo frente a la propia experiencia vital y hacernos sentir dependientes de las cosas, los objetos y los elementos cada vez más alejados de la esencia que nos acompañó al nacer.

Alicia: Grito.

Adriana: Grito para poder encontrarme de nuevo contigo. Aquí delante del espejo, detrás o dentro en medio de todas las realidades. Me estremezco de la intensidad de mi alarido, me desgarro y grito. Es, sin embargo, un susurro de esperanza ante ese nuevo comienzo.


"Es, sin embargo, un susurro de esperanza ante ese nuevo comienzo."

Pequeños DeberesSi abres la boca y dejas que tu voz salga, si gritas... ¿Qué dice este grito aunque tú no tengas que pronunciar ni una sóla palabra?

A.AliciaNlaRealidad@gmail.com

 

..."Mucho ha ya de aquel soleado cielo,
     se apagan sus ecos y su recuerdo...
     El gélido otoño ha muerto aquel julio estival.

     Mas su espíritu..., aún inquieta mi ánimo:
     Alicia deambulando bajo cielos
     que nunca ojos mortales vieron.

     Aún querrán niños un cuento,
     los ojos brillantes, el oído atento
     acurrucándose amorosos a mi lado.

     Penetran en un país de maravillas.
     Soñando mientras pasan los días,
     soñando mientras mueren los estíos.

     Siempre deslizándose con la corriente...,
     siempre flotando en ese rayo dorado...,
     la vida, acaso, ¿no es más que un sueño?"

   L.C

 




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