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Alicia en la realidad

Adriana Davidova

Poesía interceptada

"La luz se acelera, siempre tiene prisa.

Por ello, el camino más rápido, es el que elige.

El más corto inútilmente se prolonga."...

 

    Traducción de fragmento de un poema de

Zhivka Baltadzhieva


Mi pensamiento se acelera. Mis ojos se mueven mecánicos de un lado a otro como si buscaran un punto de referencia, pero es que no buscan nada porque no hay nada que pueda ser hallado. La poesía no busca atajos porque no existen, no busca alivio porque es el alivio, no busca huir porque es el lugar donde se empieza y donde se acaba con algo que ha estado pulsando durante una eternidad o durante unos instantes apenas, dentro de nuestro cerebro o corazón o entrañas, o dentro de nuestro corazón pensante visceral, o entrañas que sienten mientras piensan, o... cerebro que late mientras percibe.

Feliz día de la Poesía, Alicia. Feliz comienzo de la primavera. Hoy 21 de marzo, resulta que la primavera nos trae de la mano a la poesía... o es quizás al revés; la poesía provoca el inicio de la primavera. Qué tribales somos aún, cuánta necesidad de ritos, homenajes, fechas señaladas, señales que nos recuerden a cosas, cosas que nos hagan pensar en otras cosas, en cosas distintas a las que estábamos pensando. Pensando-sintiendo-notando... Parece todo un poco "cursi"... eso de mezclar poesía con primavera, y pegotearlo en el mismo corcho; un concepto con otro y un símbolo de algo, adherido a otro símbolo... como en un tenderete de feria... qué brille, qué brille, qué brillen las señales, qué no escapen al ojo perezoso, al ojo habituado a todo, a casi todo.

Pero, la poesía... la poesía no es nada cursi, es pura esencia. Es la esencia.

La poesía es el modo que algunos afortunados encuentran para agrandar los límites entre los que se mueve, entre los que se desliza la mente que lo define todo, la mente que organiza, que necesita clasificar, aclarar, nombrar, entender, describir... Nuestra herramienta más poderosa es vulnerable ante su propia fuerza. La poesía es un acto heroico de la mente... a veces una rebelión, a veces una catarsis, a veces un baile entre obstrucciones predeterminadas, a veces un éxtasis líquido, a veces un grito, un canto, un silencio, un golpe, una caricia, un frío o un calor. A veces es simplemente una imagen creada con un uso único de las palabras, de las letras... una imagen, que no se sabe cómo, pero ejerce un poder, un imán, un misterio sobre todos los que la reciben y quedan embaucados como si eternamente sus almas hubiesen esperado esa imagen para definirse a si mismos, para verse tal y como han anhelado siempre, para sentir de esa manera y poder compartirlo. Y quedan allí, reflejados en ese oscuro espejo de la imagen poética, ajena ya cuando pasa algún tiempo a su propio autor, que simplemente accederá a ella como uno más. Preguntándose y sintiéndose reflejado, pero incapaz de ser de nuevo la propia imagen que ahora ha cobrado vida por si misma y en todas las direcciones y a todas las velocidades, mientras que el autor sigue su propia estela dentro de un tipo de terreno, dentro de un territorio que le es afín, que le pertenece aunque sea un poco. El poeta. Mira desde su pequeño rincón hacia la extensión inmensa de su poesía y se ríe, no lo entiende muy bien, no entiende muy bien cómo es posible que esas imágenes ahora le devuelvan preguntas, certezas, vacíos... y las mira extenderse, proyectarse cada vez más y más lejos, cada vez más y más ajenas aunque fueron de él, fueron casi él, de hecho. Y ahora... La poeta se ríe, se siente como un útero, un útero que ha sido inseminado. Nada más. Un útero donde se forma todo aquello que no se puede nombrar, todo aquello que sólo se intuye, lo que estalla, lo que no se oye, lo que pierde la forma si no se atrapa, lo que es luz. Luz rápida. Luz que corre. 

 

 

Pequeños Deberes- Alicia: Yo nunca podré hacer poesía, ¿verdad?

Adriana: Por qué dices eso Alicia, si tú misma..................

Alicia: Ya, no sigas. Yo no existo, yo no soy real, sólo soy la imagen... La imagen de la que hablas.

Adriana: No temas Alicia, precisamente...

Alicia: No. ¡Basta! Yo quiero ser el poeta y no la imagen. Quiero inventar y no ser inventada.

Adriana: (Y aquí me río, más bien sonrío, ante el pavor de Alicia que reconozco muchas veces como propio, casi como si fuese el mismo pavor que yo siento a veces...) Pero Alicia, tú eres la real, tú eres la que me inventas a mí cada vez que te apetece, tú eres la perdurable, la que seguirá siempre cálida y viva, vibrante, curiosa, eterna..... y no yo. Así que tranquila.

Alicia: ¿Y tú? ¿Qué será entonces de ti?

Adriana: Esa es una buena pregunta, unos excelentes pequeños deberes que te acabas de inventar. ¿Lo ves? Eres una gran inventora. ¿Qué será de mí? ¿Luz? ¿Oscuridad? ¿Memoria incrustada en el aire que los vivos respiran? ¿Qué?

A.AliciaNlaRealidad@gmail.com 

 

 

 

Dibujo- Eva Davidova




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