Secciones:

Boletín de novedades

Reciba nuestro Divertín de manera regular y gratuita.
Su e-mail

¡Web seleccionada entre las mejores!

El prado eléctrico

Fernando P. Fuenteamor

Manual de supervivencia (política)


Si como el resto de los españoles de los que aún conservan dos dedos de frente ─abstenerse los de la traca ultramontana, los del gacetillismo iluminado, los defensores de nacionalismos alcanforados, los mentadme a mi puta madre, y otros especímenes de esta España telecinquera que nos rodea─ asistes entre incrédulo y estupefacto al circo político que los unos y los otros nos ofrecen cada día desde que se desató esta crisis (la desataron ellos, claro: los unos y los otros); y no decides si quedarte en Guatemala o coger el pasaporte y largarte a Guatepeor ─y recuerda, por favor, que las fronteras son únicamente líneas de un mapa imaginario─, te recomiendo vivamente la lectura de un ensayo de Irene Lozano que tras el kilométrico y esclarecedor título de Lecciones para el inconformista aturdido en tres horas y cuarto por un ensayista inexperto y sin papeles (Ed. Debate), y el no menos explicativo subtítulo del editor, La falta de ideas de la izquierda en la crisis actual, esconde una carga de profundidad dirigida certeramente a la línea de flotación del pensamiento de esta izquierda amodorrada, ecléctica y acomodaticia que dejó crecer el gigante de barro que el capital financiero construía ante sus propias narices sin oponer la más mínima resistencia, y ahora que éste se ha derrumbado, se afana entre los cascotes para salvar unos muebles que ya no le sirven para nada.

Con lucidez, humor, valentía y un inmejorable estilo literario, que sugiere más que muestra, Lozano, ganadora en 2005 del premio Espasa de Ensayo por Lenguas en guerra, muestra su enfado con el estado de cosas en el que nos encontramos e intenta hacérnoslo entender repasando la historia reciente. “Cualquier espantajo, bien vestido, puede hacerse pasar por el dueño de nuestras vidas. Y que no se oiga un aullido,” escribe; y uno no puede dejar de darle la razón por esta clarificadora forma de sintetizar la actual crisis en esta España actual de coca, ladrillo, peineta y pulpitodontes mediáticos que nos amenazan por todos los flancos sumiéndonos en un sin vivir cotidiano y contaminante.

Poniéndose de nuevo a la altura de ese resto de españoles que aún saben que dos más dos suman siempre cuatro (por mucho que las reglas del juego de un sistema basado en la codicia y el desplume ajeno se hayan empeñado en hacernos creer por todos los medios que son cinco), y desvelando la ineptitud y mañas especulativas de muchos intelectuales mal llamados progresistas, la autora nos lleva hacia el camino de una toma de conciencia por parte de una nueva generación que, utilizando sus propias palabras, “se niega a que el poder moldee la forma de su propia alma”.

Espero de todo corazón que así sea y que este manual llegue al mayor número de personas decentes, que aún quedan, y les ayude, como lo ha hecho conmigo a recobrar un sentido común irremisiblemente dañado por la polución político-económica existente.





Archivo histórico