Secciones:

Boletín de novedades

Reciba nuestro Divertín de manera regular y gratuita.
Su e-mail

¡Web seleccionada entre las mejores!

Errata

Evaristo Aguirre

Cómo es Italia

Es cosa del cine, neorrealista, pero no se puede leer una novela o un relato ambientado en Italia, sobre todo entre los años cuarenta y los setenta, sin que te venga a la cabeza su estética, sus paisajes, sus personajes: esas vías empedradas, esos tipos de pelo brillante y ademanes pelín chulescos, las mujeres embutidas en vestidos entallados, esos cafés repletos de parroquianos y de humo, el antiguo fascista, un aristócrata crápula, intelectuales gritones, camisetas imperio tendidas de un lado a otro de estrechas calles, alguna Vespa… Los escritores italianos tienen una parte del trabajo hecha cuando cuentan una historia.


No conocía a Gianni Celati (Sondrino, 1937) cuando me puse a leer Vidas erráticas (Periférica, con traducción de Francisco de Julio Carrobles), aunque ya había publicada alguna obra suya en español. Celati es un escritor de renombre en su país.


Vidas erráticas tiene una foto muy bonita en su portada, una foto de unas chicas subidas en unas Vespas antiguas (deben de ser los años cincuenta), una foto que pone en marcha, inmediatamente, ese mecanismo arriba citado que lleva a que ya sabes cómo es lo que te van a contar. Y así, empiezas con los tres relatos que componen el libro y ya estás inmerso en Italia, todo a tu alrededor es más o menos familiar, no te sorprenden los gestos que imaginas de los personajes. Hay unos gamberretes de barrio, una especie de filósofo que tiene un estanco (bueno, el estanco es de su madre), un escritor de éxito al que le gustaría que le criticaran. No son historias cerradas, son más bien esas rodajas de vida (tranches de vie) de las que hablan algunos escritores. No hay ni una Vespa en todo el volumen, ni chicas tan pintonas como las de la foto de la portada, pero no desentonan, están en la línea de lo que se lee en Vidas erráticas.

eaguirre@divertinajes.com




Archivo histórico