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El prado eléctrico

Fernando P. Fuenteamor

Más que al aire que respiro… (copla)


No lo he leído una vez, ni dos, si no tres. Y las tres me ha dejado noqueado y estupefacto, y telecolgado, y con ganas de aplaudir a su autor ─lo que hago desde ya─, el poeta Manuel Vilas, que me ha procurado horas y horas de divertimento diatópico-catódico con su libro Aire nuestro (Alfaguara), una obra inclasificable, portentosa, de obligada lectura para cualquier lector con ganas de experimentar el placer de la verdadera literatura servida con diferentes aromas ─a cual más excitante─, y que viene provista de un mando retórico que te permite zapear por el irreal universo de una cadena de televisión que ofrece once canales con formatos a cual más delirante y sin embargo anclados en la realidad más absoluta y absurda de nuestro país. Aleatorias aventuras vividas por personajes conocidos pertenecientes a todos los estamentos de la vida pública que se imbrican los unos con los otros en el tiempo y el espacio, el más acá y el más allá, servidos todos con un humor inteligente, de tintes buñuelistas, y una prosa que quebranta y fuerza la palabra asumiendo riesgos que sólo un gran creador puede ser capaz de asumir, realizar, y salir airoso del empeño.

“Los 11 canales que te ofrecemos tienen un solo objetivo: son una demo. Si quieres más, habrá más. Tenemos más. No te puedes imaginar lo que vendrá después de esta demo..
Los que hacemos ‘Aire Nuestro’ no pensamos en satisfacerle a usted, sino que pensamos en satisfacer a su inteligencia. Elíjanos. Elija ‘Aire Nuestro’, la mejor cadena de la nueva televisión española independiente. Atrévase. Somos los mejores. 11 canales a su entera disposición. 11 canales intercambiables, manipulables. 11 canales que se alejan de la televisión de siempre. Esta es la televisión del futuro que no habla del presente ni del pasado, sino del único tiempo posible: El Tiempo Sin límites”.

De esta manera presenta Vilas su cadena, una cadena que a través de sus canales de temática tan variada como al espectador se le antoje nos va mostrando, por ejemplo, un TelePurgatorio por donde caminan Dámaso Alonso ─“Dam” para los amigos─ y Laín Entralgo mientras observan una fotografía de Carla Bruni a la que pueden leer su pensamiento gracias a un sistema que revela una verdad, ¿inesperada?, sobre la primera dama francesa; también nos encontramos por allí una reunión de cineastas que cuenta entre sus miembros a Kurosava, Welles, Tarantino, Ford y Sergio Leone, que piratea desde el más allá las películas de otros directores que despreciaron las suyas en vida; o a Walt Whitman y García Lorca bailando y besándose. En otro canal, Zapatero imparte clases de inglés de la ESO; en otro, Johnny Cash, recorre la España de los setenta en un viejo Dodge, visita Santiago de Compostela, tiene una entrevista con Fraga y se lía con una camarera de la que tiene una hija de triste final en una riada; en otro Elvis Presley encarga a un terrorista un atentado contra el presidente que llevará a cabo un torero casado con Paulina Rubio. Y hay más: hasta once, y para todos los gustos y colores, pasados, eso sí, por el tamiz de la inteligencia y el buen hacer, la pirueta y el volatín intelectual, la metáfora sutil, el hallazgo impensado, de este desbocado, y a veces delirante, renovador de nuestras letras, que es Manuel Vilas, que no se queda en la superficie de las cosas, ni en el chiste fácil, ni en la perogrullada, sino que va al centro mismo del asunto y logra conmovernos con lo que cuenta por muy irracional o surrealista que parezca. Es el gran mérito de este gran poeta y renovador escritor, dueño de un territorio que posiblemente sólo él sea capaz de cartografiar con un diseño inimitable pleno de calidad literaria a pesar de la accidentada orografía por la que se atreve a transitar.

Ruego encarecidamente, pues, que os hagáis socios inmediatamente de esta plataforma televisiva dónde podréis encontrar todos los contenidos posibles que van desde el futbol, al purgatorio; de los reality-shows al cine X, pasando por todo lo demás, servidos con la inteligencia que ninguna otra cadena podrá ofreceros. Un aire auténticamente nuestro, nuevo y vivificante, servido en HD y libre de publicidad. ¿Quién se resiste?




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