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Alicia en la realidad

Adriana Davidova

Grietas

"En mí vive un grito.
Por la noche aletea,
Buscando, con sus garras, un objeto de amor."

Silvia Plath


A veces, entre unas palabras y otras... entre algunos objetos, algunas historias, algunas personas, algunos hechos... quedan espacios sin rellenar; huecos... Huecos o grietas que permanecen presentes; explícitamente al nombrarlas, o de maneras implícitas y calladas, en el imaginario individual o colectivo de las personas que las han atestiguado.
Así, hay una grieta entre tú y yo... una grieta quebrada y rugosa. Una grieta que recuerda y evoca caricias álgidas y bruscas. Una grieta por la que se deslizan los recuerdos igual que un dedo se deslizaba por aquella superficie ahora ya inexistente. Grietas donde depositar secretos, donde dejar caer el llanto retenido o las risas incontenidas... Un hueco enorme el que dejó tu ausencia en mi capacidad de proyectar imágenes hacia el futuro, hacia un futuro deseado y afinado en una nota de pulsaciones aceleradas y sostenidas en lo más tenso de su palpitar como aleteo de palomas, de palomas sobrevolando un cielo fresco y gris, un cielo de otoño. Como hoy. Un cielo como el de hoy.
De repente, dos personas se miran. Silencio. El silencio invade el rincón donde están ubicadas. Pensar. Palabras que pasan fugaces atravesando el cerebro. Los labios sin embargo permanecen cerrados y ambas personas se quedan simplemente mirándose sin atreverse a decir lo que tenían en mente. Y entonces nace una de esas grietas pegajosas y húmedas, como una pequeña brecha, una pequeña herida recién abierta. Nace, crece, se expande y permanece.
Y la resina templada, que se extiende como almíbar sobre el hueco vacío creado por las palabras no dichas, se adhiere casi de un modo imperceptible a los dedos, a las palmas de las manos, a las fosas nasales... y entonces, el aire que debería entrar en los pulmones ligero y fresco, se torna denso y pesa. Pesa el respirar. Pesan las grietas que van quedando a nuestro paso, las grietas pequeñas y también las grandes con las que hay que lidiar y convivir casi con complicidad, casi haciendo como que no están abiertas justo delante de nosotros resquebrajando el terreno que pisamos, que hemos de pisar después...
Pequeños Deberes -
Alicia- ¿De qué materia está hecha la más reciente de las grietas que se dibuja debajo de tus pies? ¿Qué palabras, secretos, imágenes, texturas, recuerdos... la nutren? ¿Cómo es? ¿Qué temperatura tiene? ¿La puedes tocar?
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