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Círculo de iluminación

Eva Orúe

Vuelve la burra al río

[eorue@divertinajes.com]

Se lo adelanté la semana pasada: nace Nevsky Prospects, una editorial dedicada en exclusiva a la traducción y edición de obras de la literatura rusa que impulsan James Womack y Marian Womack.

Cuando me hablaron del proyecto, lo confieso, escuché con escepticismo: traducción y edición de obras de la literatura rusa… ¿y sólo de la literatura rusa? Sí, me cuenta Marian. «Lo cierto es que el interés en esta literatura es personal. Mi marido es filólogo ruso y traductor de ruso, y vivió en Rusia. Estudió literatura rusa en Oxford y se doctoró en traducción e ideología.»

Pero la parte sorprendente, y emocionante, de la respuesta llegó cuando se trató de explicar si su apuesta responde a la necesidad de solventar una carencia. «Yo diría que, más que una "carencia" (porque cosas rusas se editan, aunque con alguna que otra ausencia), lo que nos atrajo de venir a España es el momento tan increíble que está viviendo la edición independiente aquí. Queremos formar parte de ello, en especial de un movimiento que está logrando abrir un mayor número de puertas al lector español. En definitiva, que resulta más sencillo especializarse, concentrarse en algo concreto y que refleje el proyecto "personal" del editor, y aún así encontrar lectores potenciales.»

Astonishing! And very exciting… Una última (de momento) curiosidad: Nevski (otros escriben «Nevsky») Prospekt, la avenida Nevski, es la arteria principal de San Petersburgo. El nombre de la editorial, sin embargo, ni es traducción ni respecta el callejero. «Está así porque el nombre de la editorial es en inglés... Una pequeña concesión a nuestro pasado.»

Schastya vam!

Hipatia, Hypatia y, ahora, Hipacia

Asumo mis contradicciones: denuncio la hipatitis que nos afecta, y no dejo de fomentarla. Nunca dije que fuera coherente.

Pero es que, además, lo que empezó siendo un juego: contar el número de Hipatias-Hypatias que asoman a las librerías al socaire de Alejandro Amenábar y su película, se está convirtiendo en algo más.

Me escribe Ramón Buenaventura: escritor, traductor, internauta y amigo de Divertinajes, al hilo de lo publicado la última semana. Y con cu correo, ilumina este Círculo.

«Hipacia es una persona fascinante que ha fascinado a muchos escritores (Octavio Paz, por ejemplo) antes de que, rebotando a partir —creo yo, pero no puedo demostrarlo— de la larga mención que de ella hago en El último negro (Alianza, 2005), llegara a Amenábar, no sé si para bien o para mal. Yo la descubrí por casualidad, hace treinta años, y me he pasado muchas horas investigándola con intención de escribir algo sobre ella. Lo cual no hice porque no era de verdad un tema para mí, porque no encaja en mis posibilidades narrativas. Habría tenido tiempo, desde luego, de adelantarme a la moda actual.»

(Paréntesis. No dice Ramón, pero aquí estoy yo para apuntarlo, que El último negro le hizo merecedor del premio Fernando Quiñones de Novela 2004.)

Comenta luego mi interlocutor que nunca comprendió que una historia así no llamara la atención de ninguna escritora, o, mejor dicho (porque hay decenas de libros sobre ella firmados por mujeres), de ninguna escritora con el talento suficiente para sacarle partido al tema y tener éxito y llegar al público en general. Y menciona a un italiano «que escribió una obra de teatro la mar de lírica» (Mario Luzi, Libro di Ipazia. Poemetto. Milano, Biblioteca Universale Rizzoli 1978), la novela de Kingsley que ahora publica Edhasa de la que hablamos aquí hace siete días, y otras muchas que figuran en una tremenda bibliografía que Buenaventura abandonó en 1999 y que ha tenido la gentileza de enviarme. Apabullante.

«No sé qué habrá hecho Amenábar —prosigue—, pero no espero gran cosa: tampoco es tema para él, ni siquiera comprendo qué ha podido interesarle del asunto. La elección de la actriz parece buena, pero en las escenas que he visto Rachel Weisz está caracterizada y dirigida para representar una muchacha dulce y cariñosa, dos adjetivos que, me parece a mí, casan mal con lo poquísimo que se sabe en realidad de Hipacia. Yo la imagino más bien dura, con mucha autoridad y mucho genio. Que las fuentes antiguas nos la describan muy bella no quiere decir que anduviera por ahí con una sonrisa tierna en los labios. Esas mujeres helénicas, de las tragedias, de los mitos, nunca fueron tiernas. Pero vaya usted a saber, de todas maneras. Y conste que me encantaría que la película fuese muy buena.»

Y a mí, Ramón, y a mí.

Cabezas de turco

Primero, el presidente en funciones de la Association of Authors Agents, Anthony Goff, denunció que los anticipos de los autores estaban sufriendo recortes de hasta un 70%.

Después, el nuevo presidente de la Society of Authors británica, Tom Holland, anunció su intención es estudiar acciones urgentes para poner en marcha una acción colectiva contra esa disminución. Lo leo en Bookseller: Holland dijo que los autores son los cabezas de turco de la revolución que vive el sector editorial, y que la recesión es la excusa perfecta para recortar los anticipos. Y que no quieren estar ser el eslabón más bajo de la cadena trófica.

¿Algún autor español se reconoce en esta denuncia? Me encantaría que me contaran su historia…

Obsesión compartida

Alguna vez he escuchado a alguien (y a alguienes) quejarse por lo mucho que se publica en España sobre la Guerra Civil. No tiene(n) razón, claro.

Por si sirve de consuelo a esos quejicosos (y no porque crea que mal de muchos, consuelo de… bah, déjenlo), les diré que la Guerra Civil española es un asunto habitual, recurrente, en las librerías de medio mundo. El último número de la London Review of Books pasa revista a tres obras: Letters from Barcelona: An American Woman in Revolution and Civil War, cartas editadas por Gerd-Rainer Horn; War Is Beautiful: An American Ambulance Driver in the Spanish Civil War, de James Neugass; y We Saw Spain Die: Foreign Correspondents in the Spanish Civil War, de Paul Preston (que Debate sacó en España en 2007, y tuvo luego una edición de bolsillo).

Encadenado a los libros


Roca editorial presenta el próximo día 5 en Madrid Los sueños de un libertador, de Fermín Goñi, libro que nos presentan como «la verdadera historia de un militar criollo desencantado con el imperialismo español, que dirigió ejércitos en toda Europa, conspiró para crear los Estados Unidos de América del Sur y fue el precursor de las independencias sudamericanas».

El protagonista es Francisco Miranda, al que quizá deberíamos conocer mejor.

De él habló Napoleón: «En la comida se encontraban hombres de la más grande importancia, entre ellos creí ver a un Don Quijote, con la diferencia de que no estaba loco. Era el  general Miranda. Tiene el fuego sagrado del amor a la libertad en el alma», y también V.S. Naipaul, quien aseguró de él que fue el primer sudamericano culto que Europa conoció.

Pero lo que más me interesa de Miranda es un «pequeño» detalle: este militar ilustrado viajaba siempre acompañado de su biblioteca portátil. Venga, apuesten: ¿cuántos volúmenes? ¿100, 200, 350? Frío, frío. ¿800, 900, 1.000? Más: ¡5.000! Me permito recordar que en los tiempos de Miranda, que eran los de Bolívar, el libro electrónico no era ni siquiera una posibilidad.

Impresiona el calibre intelectual del personaje es tal que sus archivos han sido seleccionados por la UNESCO entre los dignos de figurar en su programa «Memoria del Mundo».

Libros encadenados


La misma editorial tiene ya a puntito Drácula, el no muerto, de Dacre Stoker (sobrino biznieto del Stoker pata negra) e Ian Holt, obra de la que les hablé en su día.

Y como los libros rara vez vienen solos, Melusina publica, y es novedad absoluta en español, Famosos impostores (traducción de Albert Fuentes), un ensayo de Bram Stoker sobre la impostura a lo largo de la historia. Destacan en particular las historias del rey durmiente de Portugal, que dio pie a un movimiento mesiánico que influyó incluso en Fernando Pessoa y la del Chevalier D’Eon, un James Bond del siglo XVIII que gustaba batirse en duelo vestido de mujer...

La burra, y el río

No sé si alguien se ha ocupado alguna vez de medir la cadencia exacta con la que reaparece la teoría, tantas veces enunciada, de la (próxima, inevitable, triste) «muerte de la novela».

El pasado 27 de septiembre, el heraldo de tan inminente pérdida fue Salman Rushdie quien, en La Coruña (escenario improbable para conferenciante y proclama) aseguró que la defunción «está predicha desde el nacimiento de la novela», y que la actualidad no contribuye demasiado a mantenerla con vida: Internet, cuyas posibilidades «están comenzando a saberse», va a conseguirlo. Acabar con ella.

Rushdie es, como leen, un pesimista optimista. O al revés. 

Acuse de recibo


Hormiguero
Margit Kaffka
Traducción de Éva Cserháti y Antonio Manuel Fuentes Gabiño
El Nadir

Un texto hermoso y preciso que describe la vida interior de un convento y sus particulares laberintos de pasiones, rencillas, y luchas de poder. Además es posible vislumbrar en ella el mosaico de intereses, lenguas, etnias y cambios de fronteras que caracterizaron el peculiar desmembramiento del Imperio Austrohúngaro, dentro de un microcosmos que efectivamente recuerda en su aislamiento y voluntad febril de trabajo, oración y disciplina a un hormiguero.


Un hombre que duerme
Georges Perec
Traducción de Mercedes Cebrián
Impedimenta

Novela cumbre de la «Literatura Bartleby», auténtico símbolo generacional, narra la peripecia de un estudiante que decide no levantarse de la cama el día de sus exámenes de Sociología, abandonar sus estudios, romper toda relación con amigos y parientes, y recluirse en sí mismo y en su chambre de bonne, donde todo es gris. Más tarde se dedicará a deambular incansable por París… la ciudad que lo ha acogido y que lo acabará fagocitando.


Todos los colores del sol y de la noche
Lenka Reinerová
Traducción de Juan de Sola
Libros del Asteroide 

Tras la Segunda Guerra Mundial —durante la cual tuvo que huir de Europa— Reinerová regresó a una Praga que poco tenía que ver con la ciudad abierta y cosmopolita de su adolescencia. Su actividad política antes de la guerra, sus años de exilio y su origen judío la convertían en alguien sospechoso para las paranoicas autoridades de la época. Un delicado relato sobre los quince meses que su autora, víctima de las depuraciones estalinistas, estuvo encarcelada.


Recuerdos de un cine de barrio
José Ángel Barrueco
Baile del sol 

«Aquí tienen ustedes, pues, enmascarada como en la butaca más oscura de la última fila de un cine, toda una identidad. No se trata sólo de una identidad testimonial, ni mucho menos de un relato costumbrista. Curiosamente, al contrario de lo que muchos se creen, en la literatura lo asombroso no es que personajes de ficción parezcan verdaderos, sino justo al contrario: lo maravilloso es que personajes que han sido de verdad den esa sensación de ficticios que ni las fabulaciones pueden conseguir. Así se logra este retablo legendario que es el libro de José Angel BarruecoTomás Sánchez Santiago.


Generación Mao
Xinran
Traducción de Aleix Montoto
Emecé

Este valioso e innovador libro, sin precedente alguno en la historia de nuestra civilización, da voz a una generación silenciada y cuenta la historia secreta de la China del siglo XX. Generación Mao es fruto de veinte años de investigación y trabajo de campo que la autora ha llevado a cabo de este a oeste del país, con la intención de ofrecernos un íntimo retrato de la China moderna a través de los ojos de los hombres y mujeres que han protagonizado este impresionante fresco. Generación Mao es un grito contra la pérdida de memoria histórica, un testimonio de gran impacto humano que dejará en el lector occidental una huella inolvidable.


Un cadáver de más
Ellis Peters
Traducción de María Antonia Menini
Ediciones Pàmies

En 1138, en el transcurso de la guerra civil inglesa, el rey Enrique toma la fortaleza de Shrewsbury. No habrá clemencia con los vencidos: el rey ordena ahorcar a todos los defensores. Entre tantas muertes sólo fray Cadfael es capaz de detectar un cadáver que no encaja con los demás; se encuentra entre los ajusticiados, pero no ha muerto a consecuencia del decreto real. Ha sido asesinado.




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