10 de septiembre de 2007

Philip K. Dick, descubierto

Un poco antes del verano, se cumplió el vigésimo quinto aniversario del estreno de la película Blade Runner, una obra de esas que hacen época, que arrastran seguidores a lo largo de los años y que siempre aparecen citadas como referencia, en este caso por haber mostrado una llamativa visión del futuro (prácticamente nuestro presente). Me gustó, en su momento, pero, la verdad, cuando he vuelto a verla me ha dejado un poco frío; no puedo decir nada malo de ella, pero es que la ciencia ficción no es lo mío. Y eso que en el cine me resulta más llevadera, pero en libro, nada de nada.

Como casi todo el mundo sabe, Blade Runner está basada en un relato del escritor Philip K. Dick (Chicago, 1928-Santa Ana, California, 1982). Y como solo yo sé (desde ahora, algunas personas más), no he leído nada de este Dick, y por eso, hace unas semanas, tomé un libro que tenía por casa desde hacía tiempo, la biografía de Philip K. Dick, Yo estoy vivo y vosotros muertos (Minotauro), escrita por el francés Emmanuel Carrère (París, 1956). Y descubrí a todo un personaje.

Además de porque tenía intención de leerla algún día (me gustan las biografías de escritores), había guardado el libro por su portada, un espléndido retrato de Dick salido del lápiz de uno de los genios de la cultura underground estadounidense, el creador de cómics Robert Crumb.

(Miren aquí a la izquierda: ¿A qué está bien?).

Me gustan mucho los documentales dedicados al cine (hay uno, en tres partes, de Martin Scorsese sobre la historia del séptimo arte estadounidense que es fantástico), porque cuando se cuenta algo, se ilustra con una escena o un diálogo o una imagen de la película a la que se haga referencia.

Luego, se puede buscar ese título para verlo entero o quedarse con aquella idea o aquella información, sin necesidad de tragarse una hora y media (o más) de largometraje, que a veces es una cosa un poco soporífera.

Esta biografía de Philip K. Dick tiene un poco de documental sobre cine, pues se ve que Carrère es un gran lector de la obra del escritor americano y a medida que va contando su vida, relacionándola con sus obras, bien ofrece detalladas sinopsis de las novelas, bien reproduce párrafos enteros. Así, uno sale de este libro con una idea bastante completa de la personalidad (complicadita) de Dick y de su producción narrativa.

Hay un aspecto de la evolución vital de este escritor que me ha interesado especialmente. El tipo consiguió tener una legión de seguidores a lo largo de su vida. En EE.UU., se trataba sobre todo de personajes que se movían en los alrededores del hippysmo (de esos que luego derivaron en practicantes de la new age), mientras que los de Europa estaban más bien en el entorno de la cultura alternativa, de la izquierda progre.

Él, con muchos complejos a sus espaldas, con un difícil equilibrio mental, con una estrecha relación con ciertas drogas (LSD, sin ir más lejos), con un entorno familiar y sentimental desesperante, con una obsesión por las conspiraciones secretas del poder, él estaba más cerca de esa mentalidad hippy, de espiritualidad desenfocada.

Tras muchos bandazos, casi al final de su vida, Dick llega a Europa para dar una conferencia, que se espera con mucho interés. Pero él está en un punto en que se encuentra cerca del cristianismo, incluso un poco radical, y allí lo suelta. Quienes habían ido a escucharle sufrieron un notable desencanto. Es curioso como determinados personajes de la cultura pueden llegar a ser convertidos por sus lectores o espectadores en esclavos del discurso que una vez mantuvieron o de la imagen que los demás se han creado de ellos.

Hace poco, en la primera parte de sus memorias, el cantante Bob Dylan confesaba no entender cómo fue posible que le tomaran por el portavoz, comprometido, de una generación. Y hay, gente que sigue sin aceptar la transformación del pensamiento político de Mario Vargas Llosa hacia el conservadurismo y el liberalismo.

Emmanuel Carrère, autor de esta biografía, escribió hace unos años El adversario (Anagrama), el reportaje apenas novelado de la historia de un francés que asesinó a su familia (mujer, hijos, padres) tras haber sido descubierto en una mentira sobre la que había construido toda su vida. Impresionante.

 

eaguirre@divertinajes.com
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