9 de julio de 2007

Híbridos

Hace unos diez años, se conoció la existencia de un texto inédito de Stendhal, unas pocas páginas en las que estaba planteada una novela corta sobre el amor que el escultor del Renacimiento Miguel Ángel Buonarrotti sintió por un joven noble romano llamado Tommaso Cavalieri.

Está el planteamiento, algunos diálogos, alguna escena. Se parece a eso que ahora, en el lenguaje audiovisual, se llama un tratamiento, pues no llega ni a ser una sinopsis.

La lectura de este ¿Quién me defenderá de tu belleza? (el título es un verso de un poema del propio Miguel Ángel) resulta de lo más estimulante (hay notas de Stendhal). Su lectura se disfruta en lo que hay en esas diez páginas y, además, permite imaginar de qué gran texto podríamos haber disfrutado de este espléndido novelista; ya saben: Henry Beyle (1783-1842), más conocido como Stendhal.

Y se difruta mucho más gracias a la estupenda edición de Pre-Textos (quién si no); les explico: la traducción es de Juan Antonio González-Iglesias, quien también ha escrito un prólogo buenísimo, en el que pone este proyecto de novela en el contexto de la vida y la obra de Stendhal, en el que proporciona la información necesaria y concreta para entender qué es lo que tenemos ante los ojos y entre las manos. Luego está el texto, impecablemente traducido, con unas notas aclaratorias imprescindibles, y con la versión original en francés, a continuación. Y para terminar, un epílogo, que juega con la ficción y la erudición, de Luis Antonio de Villena.

Me gustan mucho los libros híbridos, como este, libros en los que no solo te encuentras con ficción o con poesía o con un ensayo, libros en los que una parte explica a la otra (o las otras) o la completa. No se trata de las clásicas ediciones comentadas y anotadas (que las hay muy buenas, por supuesto), sino de un tipo de producto que tiene una coherencia, que se lee con una cierta sensación de unidad.

 

eaguirre@divertinajes.com
Archivo
Volver
Imprimir