22 de enero de 2007

"Que escribo bien"

"Priestley estuvo en La Jolla hace un par de meses y tuvo la amabilidad de decirme que escribo bien, y que debería escribir una novela normal. [...] Si uno escribe bien, no debería estar escribiendo novelas policiacas". Se lo contaba Raymond Chandler (1888-1959) a un escritor no policiaco, Somerset Maugham, en una carta fechada en mayo de 1951.

El texto pertenece a El simple arte de escribir. Cartas y ensayos escogidos, de Raymond Chandler, una edición hecha en 2000 por Tom Hiney y Frank MacShine, publicada en español por Emecé, en 2002, con la traducción del gran escritor argentino César Aira. El libro se puede encontrar todavía. Yo lo tenía a la espera de ser leído, pero, como suele ocurrir, se fueron colando otros, y éste se iba quedando atrás, hasta que hace un par de días lo rescaté y me puse a leer.

No soy un experto en la obra de Chandler, ni conocía mucho de su vida cuando empecé este Simple arte de escribir, pero estoy a un paso de imprimir su foto en una camiseta, como si de un cantante pop se tratara, para pasearlo cuando salga a correr por la calle (si es que alguna vez me decido a hacerlo. El padre de Philip Marlowe me ha convencido absolutamente con su manera de ver y analizar la escritura, la relación de la literatura con el cine, los vínculos autor-editorial...

El libro está compuesto sobre todo por cartas de Chandler a sus editores, a directores de revistas en las que colaboraba, a sus agentes, a colegas escritores; hay también algunos textos como informes o artículos, pero tienen menos peso.

"Los editores y otros deberían dejar de preocuparse por la pérdida de clientela que puede causarles la televisión, le cuenta a su agente en Hollywood, en julio de 1946. El tipo que puede soportar un trío de anuncios de desodorantes para mirar a Flashgun Casey* y tragarse los elogios a cervezas o planes usurarios de crédito para poder ver a un par de boxeadores de cuarta frotándose las narices contra las cuerdas no es alguien que vaya a perder tiempo leyendo libros".

Chandler se revuelve contra su editor Alfred Knopf porque le parece poco lo que se lleva de derechos de autor por las reediciones en bolsillo, con la misma energía con que admite que no es capaz de avanzar como es debido en la trama de una novela. Él, que fue llamado por la industria del cine como guionista, es rotundo en sus críticas a la manera de trabajar de los estudios y se permite rechazar ofertas por las que otros matarían.

Pero lo más interesante son sus reflexiones sobre la literatura, con variaciones a lo largo del tiempo, pues los textos aquí recogidos abarcan cincuenta años, de 1909 a 1959. No es fácil resumir estas ideas, ni son siempre tan acertadas, aunque en todo momento sí resultan estimulantes para pensar un rato en ello.

"Podría escribir un artículo titulado 'La insignificancia de la significancia', en el que demostraría con mi habitual estilo de burdel que no importa un céntimo de qué trata una novela, que la única ficción de peso de cualquier época es la que efectúa una magia con las palabras, y que el tema es solo la plataforma de lanzamiento para la imaginación del escritor; que el arte de la ficción, si todavía puede llamárselo así, ha crecido de la nada a una síntesis artificial en apenas trescientos años, y ahora ha llegado a tal grado de perfección mecánica que el único modo en que pueden distinguirse entre sí los novelistas es porque escriban sobre los mineros en Butte, los culis en China, los judíos en el Bronx o los corredores de Bolsa en Long Island, o lo que sea; que todas las mujeres y la mayoría de los hombres escriben exactamente igual, o al menos eligen uno de media docena de procedimientos completamente estandarizados [...]; y que los únicos escritores que quedan que tienen algo que decir son los que escriben sobre prácticamente nada y juguetean con modos raros de hacerlo". (Esto es de 1945: es una cita larga pero merecía la pena, ¿no?).

* Flashgun Casey era un personaje de relatos policiacos de revista, un fotógrafo de crímenes, que convirtieron en protagonista de una serie de televisión en los años cuarenta.

 

eaguirre@divertinajes.com
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