11 de diciembre de 2006

Diarios (1986-2000)

En cinco tomitos, aparecidos a lo largo de 16 años, en una editorial diferente cada vez, José Carlos Llop (Palma de Mallorca, 1956) ha publicado su crónica personal desde 1986 a 2000, consignada en unos de los mejores diarios de la literatura española contemporánea. La escafandra (Destino), que va desde 1998 a 2000 es (esperemos que solo por ahora) la última entrega.

Lo de las diferentes editoriales puede interpretarse al ritmo de la carrera literaria de Llop. Los dos primeros dietarios aparecieron en sendas editoriales mallorquinas: La estación inmóvil, en Port-Royal, y Champán y sapos, en Bitzoc, en 1990 y en 1994, respectivamente. Él era todavía un escritor que estaba allí, en su isla, que empezaba a aparecer citado en algún suplemento cultural, y del que siempre se recordaba que era bibliotecario, y poeta. La mención a su actividad laboral desaparece en Arsenal, que en 1996, fue publicado por la entonces primeriza Lengua de Trapo. Ya no importa si Llop es bibliotecario, sino que es autor de varios libros de poemas, relatos, misceláneas y una novela, El informe Stein (que es muy recomendable, pero como hoy estamos hablando de diarios...). Tras este paso (editorial) por Madrid, El Japón en Los Ángeles aparecerá en la barcelonesa Península, en 1999. Y ahora, en Destino, donde ya había publicado su anterior novela, El mensajero de Argel, y que es una empresa de peso en el ambiente literario.

José Carlos Llop ya es, también, un escritor de peso, articulista habitual en la prensa, sus libros son reseñados y elogiados allí donde cuenta que eso ocurra. No sé si será ya un escritor con buenas ventas (de eso depende seguir o no en la misma empresa), pero sí les aseguro que es un escritor con buenos libros. Ya hemos citado alguna de sus novelas, y por ahí hay un volumen de relatos titulado La novela del siglo que está muy bien.

Y están sus diarios. Son siempre libros breves (La escafandra abarca tres años y tiene 180 páginas: y es el más largo de toda la serie), lo que da a entender al lector que tiene en sus manos el fruto de un arduo trabajo de deshojado y pulido literarios. En estos libros está la vida en Palma y los veranos en otro rincón de Mallorca; está la familia (mujer, hijos, padres) y el trabajo en la biblioteca; están las lecturas y los recuerdos; están las mujeres (conocidas y desconocidas) y los sueños. Sí, Llop tiende a contar algunos de sus sueños, lo que puede parecer un latazo (lo es en muchas novelas que recurren a lo onírico para zafarse de algún problema narrativo), pero en este caso, de verdad, no es así.

Puede ser una tontería, pero a mí eso de que cada tomo sea diferente en su diseño y en su formato, pero que resulten tan coherentes en su contenido, me gusta mucho.

 

eaguirre@divertinajes.com
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