4 de diciembre de 2006

La imagen y las mil palabras

Dino Buzzati (Belluno, 1906-Milán, 1972) es un escritor de indudable calidad y altura (habrá quien discuta si es mejor o peor, pero eso es otro cantar). El desierto de los tártaros o La famosa invasión de Sicilia por los osos son buenos ejemplos.

Buzzati, a finales de los años sesenta, escribió un texto muy lírico, basado en el mito de Orfeo, y lo ilustró con una sucesión de viñetas, dibujadas por él mismo. Sí, tienen ustedes razón, aquello se parecía más a un cómic que a un poemario. Lo tituló Poema a fumetti (fumetti es el equivalente italiano al tebeo o cómic o historieta).

La editorial Gadir, a la que hay que agradecer la recuperación de la obra de Dino Buzzati en español, acaba de publicar este Poema en viñetas (con la traducción de Carlos Manzano). No esperen encontrarse algo parecido a una aventura de Tintín, no, en este caso el título hace auténtica justicia a lo que se ofrece en estas doscientas páginas pues, a pesar de la presencia de una línea narrativa, la obra de Buzzati es lírica, onírica, simbólica (todo muy esdrújulo, ¿verdad?).

Tiene ya el aire de un tipo cómic que se hizo en Italia durante la década de los setenta (me ha recordado a Guido Crepax, por ejemplo). Desde luego, el novelista no ha aplicado esa frase tan manida de que "una imagen vale más que mil palabras". Aquí están las imágenes y las mil palabras también.

Daniel Clowes tampoco se corta con las palabras. Es estadounidense y es un genuino autor de cómics, entre ellos una de las obras maestras de los últimos años, Ghost World. Mondadori publica Ice Haven (traducida por Roberto Falcó Miramontes).

"Pictorrecopilación narragláfica" llama Clowes a este libro apaisado de unas noventa páginas, que presenta diferentes historias unidas por la presencia de un lugar llamado Ice Haven. Lo de "Pictorrecopilación narragláfica" supongo que es por incordiar, en estos tiempos en que, para darle un aire más elevado, hay quien se empeña en utilizar sin parar el concepto de novela gráfica para hablar de tebeos largos.

Un dibujo estupendo y una capacidad narrativa sólida son dos características necesarias para un buen cómic, características a las que Clowes les imprime una personalidad muy reconocible. Las historias de este creador tienen mucho de desesperanza, de tristeza, también de resignación. La realidad no es como nos gustaría, y algunos ni siquiera son capaces de adaptarse a ello; pero qué más da. Aunque Clowes utiliza el texto sin cortarse (diálogos, explicaciones), los silencios son abrumadores en la sucesión de viñetas que componen sus cómics.

Pues eso, que si podemos tener la imagen y las mil (o el millón) de palabras, para qué vamos a privarnos de ello.

 

eaguirre@divertinajes.com
Archivo
Volver
Imprimir