20 de noviembre de 2006

Un libro lleva a otro libro

Me cuesta un poco contar algo de este relato, Enoch Soames, del escritor inglés Max Beerbohm (Londres, 1872-Rapallo, Italia, 1956), sin destriparlo. Me ha gustado tanto leerlo sin saber nada de su trama... Lo acaba de sacar a la calle una editorial de reciente creación, Rey Lear, en una colección llamada Breviarios, donde se ve que quieren publicar textos cortos de lo más variado. La traducción es del novelista Juan Pedro Aparicio.

Este Max Beerbohm era también caricaturista (la ilustración de la derecha es un autorretrato). Publicó una novela, Zuleika Dobson (1911) y un par de colecciones de relatos, The Christmas Garland (1912) y Seven Men (1919). En éste último libro estaba Enoch Soames. Jorge Luis Borges lo alabó mucho, e incluso lo tradujo al español, al parecer con alguna, digamos, mutilación. Cuando de una traducción de Borges se trata, es conveniente leer su versión y otra, si es posible, porque el argentino hacía las cosas muy a su aire.

Ya digo que no quiero dar más información de la necesaria... Enoch Soame ("macilento y ojeroso, con su sombrero y su capa inevitables") es un peculiar escritor que vive en el Londres de 1897, autor de dos o tres libros de escasa circulación y de menor lectura. Obsesionado por la posteridad, viajará, Diablo mediante, en el tiempo, a 1997, para saber cómo pasó a la historia. Son cincuenta y pocas deliciosas páginas.

A medida que iba leyendo el relato, iba relacionando esta historia con otras lecturas. Aquello de que un libro lleva a otro libro es una de las mejores partes de leer, pues vuelves a disfrutar, en píldoras, aquella novela, aquel diálogo, aquellos personajes.

Para empezar, la actitud entre displicente y resignada de Enoch Soames me recordaba al gran Bartleby, el escribiente, de Herman Melville, con su "preferiría no hacerlo". Cuando me metí en cómo era la literatura de Soames y cuáles sus intenciones artísticas, fue El secreto de Joe Gould, de Joseph Mitchel, el libro que me vino a la cabeza: la historia un "sin techo" neoyorquino que dice estar escribiendo una impresionante obra literaria y cuya vida gira únicamente alrededor de sus cuadernos manuscritos, garabateados. También me acordé de Obra completa de A.O. Barnabooth, de Valery Larbaud, un volumen que recoge poemas, un cuento y el diario de un supuesto escritor millonario... Y cuando Soames viaja al futuro, le tocó el turno a El Napoleón de Notting Hill, de G. K. Chesterton, ambientada en el Londres de 1984, pero escrita ochenta años antes; ambas comparten una esquemática pero atractiva visión de su porvenir.

Vamos a lo práctico: Del relato de Melville hay una edición en Pre-Textos bajo el título de Preferiría no hacerlo, que incluye el texto y artículos sobre él de los filósofos Gilles Deleuze, Giorgio Agamben y José Luis Pardo. El secreto de Joe Gould está publicado por Anagrama; El Napoleón de Notting Hill está, también, en Pre-Textos. Y la Obra completa de A.O. Barnabooth no se puede encontrar ahora en las librerías (la última edición en español es de 1988, de la desaparecida editorial Trieste, en versión de Adolfo García Ortega).

eaguirre@divertinajes.com
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