2 de octubre de 2006

Cuestión de zetas

Se llaman revistas, porque tienen una periodicidad (a veces, solo teórica), porque contienen diferentes textos de diferentes autores, con diferentes enfoques, estilos y objetivos, porque (en los mejores casos) tienen páginas de publicidad. Pero la verdad es que poco tienen que ver con la actualidad y con esas obligaciones que implican las revistas. Muchas veces, apenas sobreviven dos, tres, diez números.

La última en llegar se llama Zumba, está dedicada a la música y la literatura y su director es el empresario discográfico (amén de fotógrafo) Mario Pacheco, el dueño de la compañía Nuevos Medios. Zumba quiere ser bianual.

El primer número (de enero a julio de 2006) llevacomo título genérico El sonido de las ciudades. Buenos Aires, Jerez y Ciudad de México. Está muy bien hecha, con unas estupendas fotos y unas no menos interesantes ilustraciones; hay entrevistas, crónicas, ficción; en este número, viene acompañada de un CD con piezas de músicos flamencos jerezanos.

Como ocurre con cualquier revista (desde Hola hasta Play Boy), no todas las páginas de Zumba te pueden interesar igual, pero si el tema general no te resulta del todo ajeno, es seguro que encontrarás ahí dentro textos que te enganchen.

Juan Villoro, Julio Cortázar, Octavio Paz, Carlos Monsivais, Carlos Lencero, Xavier Velasco, Eduardo Berti, entre otros escriben en esta primera entrega. Los asuntos tratados son el flamenco (de Jerez), Gardel y Piazzola, el hip hop en EEUU, Lorca y Bola de Nieve, Aterciopelados...

Es una bobada, pero ¿qué tendrá la zeta para estas revistas? No sé si recuerdan, pero hace algo más de un año les hable de otra revista que acababa de aparecer, en Málaga, llamada Zut. Zumba-Zut, Zut-Zumba... Suenan bien. Y se leen mejor todavía.

 

eaguirre@divertinajes.com
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