4 de septiembre de 2006

¿Recuerdan a Mrs. Thatcher?

La etapa como Primera Ministra del Reino Unido de Margaret Thatcher es una de las señas de identidad de la década de los ochenta en Europa. El conservadurismo social y el ultraliberalismo económico definieron la política de aquella mujer y de su equipo de gobierno. En paralelo, Inglaterra vivía un momento brillante en lo que a música y cultura popular se refiere. Los ochenta tenían mucho (al menos en la fachada) de alegre y de optimista.

Alan Hollinghurst (1954), conocido por aquí por algunos libros anteriores como La biblioteca de la piscina, ha colocado a un puñado de estupendos personajes en el escenario del Londres thatcherista y ha logrado una muy buena novela, La línea de la belleza (Anagrama, con traducción de Jaime Zulaika).

Nick Guest tiene 20 años en 1983. Está preparando su tesis doctoral sobre Henry James. Viene de la clase media de provincias. Vive (entre recogido e invitado) en casa de la familia de su amigo Toby Fedden, hijo de un prometedor político conservador casi aristócrata. Todo es buen rollo, elegancia, estilo. Todo es muy inglés, muy despreocupado, muy tolerante. Nick es homosexual, está descubriendo la homosexualidad y a él mismo.

A medida que avanza la década, aparece el SIDA, la lucha política se encona, tener o no tener el favor de Mrs. Thatcher se convierte en la razón de la existencia de muchos políticos... En la representación del Universo que es la familia Fedden en esta novela, todas ésas fuerzas, y algunas más, hacen que muchas máscaras se caigan, que muchas lealtades se debiliten.

Hollinghurst ha hecho un cuadro de tres años de la vida inglesa que aclara a la perfección muchos aspectos, muchas relaciones, muchas contradicciones. Un novelón.

 

eaguirre@divertinajes.com
Archivo
Volver
Imprimir