31 de julio de 2006

Traspapelado

Sí, un libro se puede traspapelar y tirarse un par de añitos escondido entre otros volúmenes. Un día de 2003, me llevé a casa una novela titulada El gran si..., de un escritor llamado Mark Costello (Winchester, Massachusetts, 1962), con la decidida intención de leerla. Creo recordar que fue (como lo son estos días) en vísperas de las vacaciones veraniegas.

Caí en la cuenta de que nunca llegué a leerla hace una semana, cuando ordenando un montón de libros atrasados o descolocados, la volví a ver. ¿Cómo expiar aquel olvido? Pues leyéndola.

Este Costello es un tipo dedicado al derecho (fiscal, profesor universitario), que publicó su primera novela, Bag Men, bajo seudónimo:John Flood. La prensa estadounidense se rindió ante este El gran si... y ya le ha comparado con Pynchon o DeLillo.

Hay algo en las novelas made in USA que me llama la atención, porque, en general, responden a unos patrones similares. Submundo, del citado Don DeLillo, o Las incorrecciones, de Jonathan Frazen, por ejemplo, dos novelones muy alabados (y con razón, creo yo), tienen en común con esta historia de Costello una aparente voluntad de querer analizar su país: la historia de una pelota de beisbol en el primero; de una familia de clase media, en el segundo, o de una trama relacionada con el Servicio Secreto al ciudado del vicepresidente, en esta última, sirven para intentar entrar en el alma de los estadounidenses; en su pasado reciente (hasta los años cincuenta o sesenta); en sus peculiaridades regionales; en su relación con el poder; con la política; en las relaciones familiares (tan complicadas siempre); en el sexo; en el dinero; en el amor...

Y no se les da mal, no. Cuando cierras cualquiera de estas novelas, sales con la sensación de haber aprendido algo más de los americanos y de América, lo que no siempre ocurre cuando se termina una novela europea, por ejemplo, en las cuales el espíritu de su país (o del continente) apenas están presentes con un par de pinceladas, si la narración así lo ha pedido.

En la tradición literaria de aquel país, son muy dados a hablar de la gran novela americana, y parece que es el objetivo de una mayoría de escritores. No sé si ya existe esa gran novela americana, pero sí estoy convencido de que ya existen varias grandes novelas americanas, que, a modo de puzzle, podrían configurar ésa que tanto buscan.

Desde luego, El gran si... reúne estos elementos bien medidos y bien manejados, unidos a una historia convincente y sólida, y a una narración de las de primera fila. Es una novela (valga la frivolidad) perfecta para meterse entre pecho y espalada tumbado en la playa frente al mar. Es una buena historia, con las estructuras políticas como telón de fondo.

Hablar de un libro que tiene tres años de antigüedad, dado el sistema editorial y comercial español, puede resultar prácticamente estéril, pues podría ser que ya fuera imposible encontrarlo. Creo que El gran si... todavía está al alcance de los lectores curiosos, tanto en su editorial www.seix-barral.es, como en www.elcorteingles.es o en www.casadellibro.com.

Y nos lo vamos a tomar con un poco más de calma durante este mes de agosto: nos vemos el día 14.

 

eaguirre@divertinajes.com
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