11 de julio de 2005
Y van tres

Se me pasó hace dos semanas dejar constancia de que habíamos llegado a la Errata número 100; algo más de dos años. No importa el retraso, porque me viene bien hacer mención a esta cantidad de textos, para mí ya considerable, pues a partir de ahora puede ocurrir que reincidan por aquí, de visita, algunos escritores. Ya ha ocurrido en un par de ocasiones, y esta semana vamos a por la tercera de Juan Bonilla.

La primera vez que llegó por estos lares Bonilla fue a raíz de su novela Los príncipes nubios (Seix-Barral); la segunda por la coincidencia de un libro de relatos, El estadio de mármol (Seix-Barral, también) y por la aparición de una revista, Zut, de la que él es subdirector.

Ya dijimos en su momento que en El estadio de mármol están los mejores relatos de Juan Bonilla (Jerez, 1966). Es un libro muy reciente, pero parece que su autor no puede parar de escribir y de publicar, y acaba de aparecer Je me souviens (Algaida), otro volumen de textos cortos de diferente factura, unidos por un hilo conductor. Ese hilo es un libro del francés Georges Pérec (1936-1982) que se titula así, Je me souviens, es decir Me acuerdo. Ese libro, como explica Bonilla en el prólogo del suyo, consiste en una serie de enumeriaciones, cortas y sin explicación, de los recuerdos del autor. Y es con esa idea con la que aquí se presentan relatos de ficción, textos memorialísticos y otros inclasificables, todos titulados con un Me acuerdo de...

Haber encontrado este pequeño volumen, que se lee en una tarde, más o menos, me da pie para volver a contarles que estamos ante uno de los mejores escritores contemporáneos españoles. Ya sé que estas afirmaciones son siempre un tanto gratuítas, pero desde que leí a Bonilla por primera vez vi algo que me gustó y que he ido confirmando a lo largo del tiempo (desde 1993 ha publicado diecisiete libros; un buen ritmo). Pero esto no quiere decir que me haya gustado todo, claro que no. Tiene, por ejemplo, alguna novela más bien floja... Pero, ¿quién no? Además, semanalmente, Juan Bonilla escribe un artículo en el diario El Mundo, artículo que es lo mejor de la sección de cultura de los lunes de ese periódico.

Hay una curiosidad en este Je me souviens: el propio autor hace versiones, como si de una canción se tratara, de textos suyos previos, en al menos dos casos (si hay más, quiere decir que ha transformado lo suficiente la obra en cuestión: yo solo me he percatado de dos). En el relato dedicado al escritor español semidesconocido Felipe Alfau y en el que recuerda un Mercedes verde que condujo, en el pasado, su padre.

Les propongo un juego: lean este libro, y luego busquen en el resto de la obra de Bonilla dónde están los originales. Puede ser una buena forma de leerle.

 

eaguirre@divertinajes.com
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