15 de noviembre de 2004


JLGM

Ya hubo una Errata dedicada a una revista literaria, Clarín, creada y dirigida por José Luis García Martín (JGLM), de quien apenas se dijo nada en aquella ocasión. Como acaba de publicarse un nuevo tomo de sus diarios, titulado Leña al fuego (DVD Ediciones), ha llegado el momento de contar quién este este caballero.

JLGM es un poeta ovetense, aunque no nació allí sino en Aldeanueva del Camino (Cáceres), allá por 1950, pero lleva más de treinta años viviendo en la capital del Principado de Asturias, e incluso tiene ese acento tan de Oviedo cuando habla. En tanto que poeta, basta con recomendar su último libro de versos, Mudanza (Poesía 1972-2003) (Pre-Textos), aparecido a principios de 2004, y en el cual JLGM hizo lo siguiente (la cita es más bien larga):

"Por pocos poemas que uno escriba, cuando lleva más de treinta años escribiendo poemas, siempre escribe demasiados. Este volumen no es una antología. He sacudido con fuerza mis libros de versos, desde el inicial Marineros perdidos en los puertos (1972) hasta el reciente Al doblar la esquina (2001), y he dejado que cayera al suelo mucha hojarasca. No me atrevo a decir que los peomas que han quedado sean los mejores. Pero sí me parece que son suficientes. Las biliotecas estás sobrecargadas. No conviene abusar de la paciencia de nadie".

(Ay, si alguno de esos que se consideran escritores tuviera en cuenta estas últimas dos frases...)

JLGM es un buen poeta. Además, es un tío al que le gusta tanto la poesía como para:

1: Publicar la ya mencionada revista Clarín, en la que siempre hay muchos versos, y dónde él ejerce de crítico, tanto con su nombre como apenas disimulado en unos cuantos heterónimos (también es crítico de algún periódico de tirada nacional).

2: Dar clases de literatura en la universidad.

3: Dedicarse con una energía y una convicción envidiables al delicado arte de las antologías. JLGM lee casi todo lo que se escribe en verso en España, lo asimila, lo digiere, lo piensa y, cada cierto tiempo, lo vuelca en unos interesantes libros que sirven para que los lectores nos enteremos de que existen determinados poetas y podamos leer una selección de sus textos: La generación de los ochenta (1988); Selección nacional (1995); Treinta años de poesía española (1996) o La generación del 99 (1999) son algunas de estas antologías.

Como crítico y profesor, JLGM escribe numerosos artículos, siempre muy relacionados con la literatura, que a veces recopila en libros.

Y JLGM escribe diarios. Leña al fuego es el octavo volumen de esta serie, que empezó con Días de 1989 y siguió con Colección de días, Dicho y hecho, Todo al día, Mentiras verdaderas, Fuego amigo y Dominio público (los cito todos porque me perecen unos títulos muy bonitos). JLGM no utiliza iniciales ni anónimas equis para nombrar a quienes pasan por sus páginas. JLGM dice claramente de quién está hablando, ya sea para hacerlo bien o mal o muy mal o fatal (o también muy bien), pero aunque este componente cotilla despierte cierto interés en las personas del mundillo literario (y resulta divertido y ácido para todos sus lectores), en estos diarios hay muchos paseos, muchas lecturas, muchas reflexiones sobre esas lecturas (ya sean libros o la prensa). Hay viajes y hay ciudades.

Hay intimidad: "Domingo 13. ¿Estoy enamorado? Sí, porque espero. Sigo con Barthes: el otro no espera nunca. A veces quiero jugar a ser el que no espera nunca. Intento ocuparme de otras cosas, llegar con retraso, pero siempre pierdo en ese juego. Cualquier cosa que haga, la termino antes de tiempo, con tiempo suficiente para angustirme con la espera".

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eaguirre@divertinajes.com
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