14 de junio de 2004

Poéticas lecciones

Ya saben ustedes que tengo un cierto empeño en hablar en esta Errata de poesía. Como en cualquier otro género, suele haber de todo en esto de los versos y las rimas, pero eso no puede ser un obstáculo para no intentar disfrutar de algunos poemas y de algunos poetas.

Y de repente, me encuentro con un libro, Poesía para los que leen prosa (Visor), de un tal Miguel Munárriz (Gijón, 1951), que se propone —y consigue— precisamente eso que yo pretendo. Claro, se nota a la legua que él sabe mucho más —de hecho es poeta, además de un curtido experto en comunicación y en periodismo— y que lo explica todo mucho mejor. Estoy por ir reproduciendo el libro en sucesivas Erratas, pero creo que la Ley de Propiedad Intelectual —y probablemente el mosqueo, justificado, de editor y autor— me lo impediría.

El caso es que Munárriz parte de la idea de que con la poesía se disfruta y tras unas disquisiciones alrededor de esta creencia, presenta un antología de poemas de autores españoles del siglo XX para demostrar que lo que asegura es cierto: el imprescindible Ángel González; el erudito Luis Alberto de Cuenca; el experimentado Luis García Montero; el ya clásico Jaime Gil de Biedma; el súperventas Pepe Hierro; el irreverente Juan Bonilla son algunos de los presentes.

Y a continuación, el libro presenta un toque de reportaje: un buen puñado de personajes más o menos populares confiesan cual es su poema favorito. Iñaki Gabilondo opta por Pessoa; Ana Belén por Ángel González; Ángel González por Jorge Manrique; Mercedes Milá por Cavafis; Antonio Muñoz Molina por Luis Cernuda; Leonor Watling por César Vallejo. Interesante, ¿no? El libro de Munárriz se convierte en una invitación a leer poesía y en una antología personal. Bueno, al final todas las antologías son —deben ser— invitaciones.

Otro entusiasta de los poetas, y poeta él mismo, es Benjamín Prado (Madrid, 1961), el autor de notables novelas como Raro o Nunca le des la mano a un pistolero zurdo.

Hace unos años (todavía se encuentra en alguna librería: si se le pide al librero) publicó un ensayo para jóvenes donde les explicaba qué es esto de la poesía, bajo el título Siete maneras de decir manzana (Anaya). Como al final la mayoría estamos en proceso de formación en lo que a versos se refiere, somos un poco adolescentes, podemos perfectamente aplicarnos el cuento y leer este texto. Por aquello de seguir aprendiendo.



eaguirre@divertinajes.com
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