15 de marzo de 2004

Desde Auschwitz

Su simple pronunciación resulta estremecedora. Solo hubo un Auschwitz, pero cada vez que se produce un atentado, una masacre de cualquier clase, ese nombre nos martillea la cabeza. Acababa de estar en España el escritor húngaro Imre Kertész (Budapest, 1929), un novelista cuya obra no puede despojarse del recuerdo de aquel terrible campo de concentración, cuando explotaron las bombas de los trenes de cercanías, en Madrid, el 11 de marzo; y el espíritu de Auschwitz regresó.

Kertész estuvo en dos campos de concentración con apenas quince años –Auschwitz y Buchenwald–; y salió vivo. Pasado el tiempo, y tras diversas ocupaciones, en 1975, el superviviente escribe y publica su primera novela: Sin destino. En España, la editó El Acantilado, en 2001. Sin destino cuenta, a través de la mirada fría, desapasionada, perpleja de un adolescente el paso por esos infiernos. El chaval parece que no se entera, pues su percepción no responde a la idea que del sufrimiento en los campos de exterminio tenemos. Pero sí, sí que se entera, simplemente ve y siente sin más información que la parcial que tiene a su alrededor, sin saber que está formando parte de un genocidio perfectamente planificado, que está viviendo una de las épocas más siniestras de la historia de la Humanidad.

Imre Kertész siguió escribiendo: Fiasco (1988); Kaddish por el hijo no nacido (1990); La bandera inglesa (1991); Paso a paso (1991); Diario de la galera (1992); Yo, otro (1997). Todos los ha publicado o los publicará la citada editorial El Acantilado, una casa que apostó por este autor –como hace con muchos otros procedentes de la Europa central y del este–, y le fue saliendo bien. Tan bien que, en 2002, Kertész obtuvo el premio Nobel de literatura, con lo que eso implica respecto al reconocimiento general de un escritor y su obra y, como no, en lo que se refiere a las ventas.

Pero, en cuanto se supo la noticia, una de las editoriales grandes, Alfaguara, consiguió hacerse con el contrato del novelista. Fruto de ello, acaba de aparecer en España Liquidación, el primer libro de Kertész desde el premio. Vuelve el escritor, en Liquidación, a la sombra que Auschwitz deja en quienes fueron sus hijos, en este caso en sentido literal, pues B., el protagonista, fue uno de los pocos niños que nacieron en el campo, y sobrevivieron. Ese hecho marca sus existencia, y es a través de las voces de su amante, su ex mujer, su editor que Kertész reconstruye esa vida.

Suele ser habitual que los editores llamados pequeños –esto es que no tienen que rendir cuentas ante un consejo de administración más o menos iletrado, sino simplemente ante ellos y, lo más importante, ante sus lectores– busquen, descubran y se arriesguen con toda clase de autores, los cuales, cuando empiezan a ser rentables, sea por la causa que sea, son tentados –ellos y, sobre todo, sus agentes, un oficio del que tendremos que hablar algún día en esta Errata– y abducidos por las grandes editoriales. Debe de estar en la naturaleza de la ley de la oferta y la demanda, pero a veces da un poco de rabia.

eaguirre@divertinajes.com
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