19 de enero de 2004

Literatura de pincel

Ramón Gaya va camino de los 94 años. Es un pintor de origen murciano, militante del intento de revolución cultural que pretendió la II República –en las famosas Misiones Pedagógicas, por ejemplo–, exilado tras la Guerra Civil. Pasó por un campo de concentración francés –es decir, organizado por franceses, no por nazis alemanes–, vivió en México, en Italia. Es un artista exquisito. Obtuvo el Premio Velázquez en 2002, en su primera edición, como no podía ser de otra forma.

Gaya es , también –y por ello aparece en esta Errata–, un notable escritor. Poesía, ensayo y diarios son los géneros que ha cultivado a lo largo de su vida. Ahora, la Fundación Santander Central Hispano acaba de publicar una antología de su obra, muy recomendable para quienes deseen descubrir a este autor. Pero todo Gaya está siendo editado, desde hace años, por los valencianos Pre-Textos, de quienes ya hemos hablado en este rincón.

En Pre-Textos han reunido en –por ahora– cuatro volúmenes la obra completa del pintor y escritor, así como varios poemarios y ensayos. Es difícil elegir, pero me gustaría recomendarles Velázquez, pájaro solitario, una interesantísima reflexión sobre ése artista, influencia mayor en la pintura de Gaya, donde se aprecia la personal y acertada mirada del escritor, una mirada presente en todas sus observaciones sobre arte y artistas, así como en sus notas para su diario, en su correspondencia, en sus poemas.


Sus poemas...: De pintor a pintor (1978)

“Pintar no es ordenar, ir disponiendo,
sobre una superficie, un juego vano,
colocar unas sombras sobre un plano,
empeñarte en tapar, en ir cubriendo;

pintar es tantear –atardeciendo–
la orilla de un abismo con tu mano,
temeroso adentrarse en lo lejano,
temerario tocar lo que vas viendo.

Pintar es asomarte a un precipicio,
entrar en una cueva, hablarle a un pozo
y que el agua responda desde abajo.

Pintura no es hacer, es sacrificio,
es quitar, desnudar; y trozo a trozo,
el alma irá acudiendo sin trabajo”.


El escritor Andrés Trapiello –de quien ya nos hemos ocupado aquí– es el máximo admirador y el mayor difusor de la obra literaria y plástica de Gaya, responsable de exposiciones, antologías y publicaciones varias. Y estas cosas hay que recordarlas.



eaguirre@divertinajes.com
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