22 de diciembre de 2003

Humor inglés

Es curioso que en España, donde los humoristas gráficos o televisivos –buenos– abundan –también los malos, claro–, el humor literario se cultive últimamente tan poco. Hay una tradición, limitándonos al siglo XX, de lo más suculenta: Enrique Jardiel Poncela, Miguel Mihura, Julio Camba (de quien ya hemos dado curenta en esta Errata)... Hace unos años, apareción un tipo llamado Carlos Eugenio López que ha publicado cuatro divertidísimas novelas en Lengua de Trapo desde hace seis o siete años –tiene obra anterior, pero no la he leído, ustedes me perdonarán–, la última se titula El factor RH... Y en un par de semanas prometo hablar de ella y de su autor.

Pero donde sí que no se ha detenido la tradición irónica es el el Reino Unido, de donde acaban de llegar (de la mano de Anagrama) dos interesantes novelas cortas, La ceremonia del masaje y Con lo puesto, de un desconocido por estos pagos Alan Bennett. Resulta que es un dramaturgo, guionista de cine y telvisión y autor de unas cuantas de estas novelitas.

La ceremonia del masaje cuenta, desde los ojos de un pastor que está allí para vigilar, cómo se desarrolla el funeral de Clive Dunlop, un joven negro masajista de actores, millonarios, políticos, aristócratas, modistas... Así, la ceremonia se va alejando de lo convencional para convertirse en el autoretrato de los comportamientos de una parte de la sociedad. Clive era en vida algo más que un masajista, y sus clientes pierden ciertos pudores allí, en la iglesia, y lo van contando. Hasta dónde llega semejenate catársis, se lo dejo a su curiosa lectura.

Con lo puesto parte de otra situación anómala: un matrimonio regresa de una representación de ópera y se encuentran con que en su casa no queda ni un clavo. Denuncia, policía, seguro, compras de lo fundamental... todos los cambios respecto a una vida anterior más bien monótona van transformando, poco a poco, la percepción del mundo de la antes conformista señora Ransome.

Ambas novelas tienen su pirueta narrativa –que les evito, pues ya hay demasiada tendencia a reventar las sorpresas en cine, música y literatura–, pero lo fundamental es una irónica puesta en cuestión de comportamientos y actitudes que damos, sin pensar, por normales –con lo peligrosa que suele resultar esa palabra–. Ya hemos hablado antes en Errata de obras críticas: y que no se pierdan estas cosas.



eaguirre@divertinajes.com
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