6 de octubre de 2003

Allá en Asturias...

Quién sabe si existe Paniceiros, allá en Asturias –aunque en las biografías del escritor Xuan Bello aseguran que nació allí, en 1965–. Quién sabe si las historias que en este libro se cuentan son reales o no; a veces lo parecen, otras menos. Pero sí se sabe que este territorio –a menudo adornado por la bruma, en el cual casi todo es posible, donde conviven fantasmas con cazadores, activistas políticos con campesinos, adultos con los niños que fueron– es una morada perfecta para la ficción; y se sabe que está allá, en Asturias.

Historia universal de Paniceiros (Debate), pues de este libro estamos hablando, se publicó en 2002. Escrito en bable, la traducción es obra del propio autor. La excusa para hablar de él en esta Errata viena dada por un premio –Ramón Gómez de la Serna– que acaba de recibir.

No son exactamente relatos, ni memorias, ni poemas, ni crónicas los textos que componen este volumen, aunque son un poco de todo ello. Podría ser eso que dice el título, la historia de un lugar, que como todas las historias de ciudades, regiones o naciones se compone de una acumulación de hechos, leyendas, documentos.

Días de vino y rosas es el título de uno de los textos. Su tono y su contenido difieren del resto. Tiene humor y memoria: cuenta el viaje de un “grupo de defensores de la lengua asturiana” que, a principios de los años ochenta, viajan a Bretaña para participar en un congreso donde tomarán la palabra representantes de las diversas minorías del mundo: desde vascos a palestinos; de irlandeses a siouxs. Los astures, orgullosos, entran en un bar francés con sus banderas con sus cruces doradas: les confundieron con los miembros de una liga antialcoólica de modos radicales que actuaba por la zona. Más adelante, cuando llegaron al congreso, fueron presentados como palestinos.

Pero como ya hemos dicho, no es el tono general. En Historia universal de Paniceiros hay nieblas (“un sentimiento del alma”), sueños, supersticiones, eruditos locales, poetas, delfines, ciudades, aldeas, fantasmas... y hay fotos. Parece una tontería lo de las fotos, ¿no? Pues no lo es. En este libro –como ocurre con algunas de las obras del alemán W. G. Sebald– las imágenes añaden información, apuntalan el ambiente, sustentan momentos de la narración.

“La vida es mucho más verosímil en la página escrita que en el borrador de lo cotidiano”, escribe Xuan Bello. No sé si tomar la frase como lema de esta sección internáutica, pero en cualquier caso será una buena guía para pasear por las calles y praos de Paniceiros, para tratar a sus moradores.

Posdata de la Errata: Si les ha parecido interesante, en unos días tendrán en las librerías una nueva obra de Xuan Bello, Los cuarteles de la memoria (Debate), de la que quizá hablemos en este rincón.

eaguirre@divertinajes.com
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