19 de marzo de 2006

Muert@s de cansancio

Si aceptamos, como proponen algunos autores, que la fatiga crónica afecta a una de cada mil personas, en España podría haber unos 40.000 enfermos —fundamentalmente adultos jóvenes, sobre todo mujeres— quejándose de cansancio permanente e invalidante, pero también de la incomprensión que muestran hacia ellos quienes les rodean. El síndrome de fatiga crónica (SFC) es una de esas patologías poco frecuentes, de difícil diagnóstico y peor tratamiento que, para desgracia de los afectados, han ido a parar al cajón de sastre de las llamadas Enfermedadas Raras. Una traba más: la causa de esta patología —que tras 5 años de evolución impide realizar tareas habituales al 50-80% de quienes la padecen, y de la que sólo se recupera totalmente un 5-10% de los pacientes—, continúa siendo objeto de las más diversas hipótesis.

El síndrome de fatiga crónica se caracteriza por fatiga persistente durante seis meses o más, vivida como un agotamiento físico y mental grave, que difiere de la somnolencia y de la falta de motivación, y que no es atribuible ni al ejercicio físico ni a ninguna otra enfermedad médica o psiquiátrica.

En cualquier caso, y para evitar sus graves consecuencias, es vital empeñarse en identificar esta patología y acudir al médico porque la fatiga, que no mejora con el descanso, provoca trastornos de concentración, dolores cervicales, migrañas, malestar postesfuerzo y sueño no reparador, entre otros síntomas. Además, algunos de estos pacientes presentan síntomas tales como dolor abdominal, intolerancia al alcohol, flatulencia, dolor pectoral, tos crónica, diarrea, mareo, sequedad en ojos y boca, dolor de oídos, arritmias cardíacas, dolor mandibular, rigidez matinal, náuseas, sudor nocturno, trastornos emocionales difusos, ahogo, sensibilidad dérmica, sensación de hormigueo y pérdida de peso.

Toda la información sobre centros de atención y asociaciones de enfermos aquí.




infocrates@divertinajes.com
Temas
Volver
Imprimir