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16 de enero de 2005
¡La gripe! No es de extrañar que, cuando llega la gripe, ambulatorios y hospitales se colapsen; con ella todo es posible: desde la explosión de una pandemia hasta la reactivación del Síndrome Respiratorio Agudo Grave, también conocido como SRAS o neumonía asiática, todo es posible.
Reducir al mínimo el número de casos de gripe El virus de la gripe, que tiene una gran facilidad para cambiar de estructura, salta de unos individuos a otros aprovechando los accesos de tos o los estornudos, por ejemplo, lo que hace que su infección sea altamente contagiosa. Hasta tal punto es cambiante el virus que cada año es necesario cambiar la vacuna, y para su elaboración se escogen, cada principio de año, las tres variedades que presentan más probabilidades de provocar la infección del siguiente invierno. Teniendo en cuenta lo descrito hasta ahora y que la gripe afecta a todos los grupos de edad, es decir, que toda la población es susceptible de infectarse, dos son los caminos para reducir los casos de gripe:
Hay que decir que el riesgo de que la vacuna cause un daño grave, o la muerte, es extremadamente pequeño, si bien no es imposible y puede darse algún caso de reacción alérgica. Más frecuentes, aunque también muy poco, son el dolor, enrojecimiento o hinchazón en el lugar de administración de la vacuna, dolores generalizados y fiebre que desparecen por si solos en 1 ó 2 días. ¿Vacuna para todos? Según el grupo español de estudio de la gripe se consideran grupos de riesgo y por tanto deben vacunarse: · VIH/ SIDA u otras enfermedades que debiliten el sistema inmunológico. · Tratamiento a largo plazo con medicamentos como esteroides. · Tratamiento del cáncer con rayos X o medicamentos.
En algunos países se recomienda vacunar a las mujeres que se encontrarán en el tercer mes o más de embarazo durante la temporada de gripe, en España de octubre a abril. Los médicos, las enfermeras, los miembros de la familia o todas las demás personas que estén en contacto estrecho con personas en riesgo de desarrollar gripe grave. Deben considerar la posibilidad de vacunarse: Y no deben vacunarse, al menos no, sin consulta previa al especialista: Identificación de la enfermedad La gripe es la causa más frecuente de infección respiratoria aguda, pero afecta a todo el cuerpo. Hay que sospechar de la gripe si se sufre: A medida que van remitiendo los síntomas generales (unos siete días) se notan más los respiratorios (congestión y secreción nasal, tos e irritación de garganta). Durante la siguiente semana es habitual la persistencia del malestar general, apatía y desánimo así como tos sin expectoración. Cuando afecta a individuos sanos, la gripe se comporta como una enfermedad autolimitada (cura sin tratamiento), pero en ocasiones puede provocar graves complicaciones. Las complicaciones más frecuentes son las respiratorias y entre ellas destacan la bronquitis, neumonía viral o bacteriana y exacerbaciones de enfermedades pulmonares crónicas. También pueden aparecer otras complicaciones, menos habituales, de tipo cardíaco (pericarditis, miocarditis), nervioso (meningo-encefalitis, mielitis transversa, síndrome de Guillain- Barré), otitis media, síndrome de muerte súbita en el recién nacido, miositis, síndrome de Reye y convulsiones febriles. Se debe acudir sin demora a un servicio médico ante cualquier empeoramiento de la situación habitual en pacientes con enfermedades de riesgo y cuando se presente: Algunas preguntas... ¿Qué me tomo? Y, ¿es lo mismo la gripe que el resfriado común? Las respuestas, aquí.
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