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17 de agosto de 2003
Precaución amigo conductor
Cuando se viaja en coche, llegar
sanos y salvos a nuestro destino es cuestión, la mayoría de las
veces, de atención. Un conductor con las facultades mermadas (por cansancio,
alcohol, drogas, estrés emocional, etc.) es un serio peligro para sí
mismo y para los demás. Esto es más que sabido y, sin embargo,
sigue siendo necesario repetirlo.
Antes del viaje
Descansar adecuadamente.
Evitar el alcohol.
Hacer comidas ligeras.
Comprobar que todas las puertas están bien cerradas, y si se viaja
con niños y el coche dispone de cierres de seguridad, usarlos.
Adoptar al volante una postura correcta. Una vez sentado, ajustar la distancia
a los pedales pisando el embrague a fondo y lo moviendo el asiento hasta que
la parte inferior del muslo apoye un poco en la base del asiento. Después
se ajusta el respaldo de tal forma que el codo quede un poco flexionado o
lo que es lo mismo que con la espalda totalmente apoyada, al estirar el brazo
toquemmos con la muñeca la parte superior del volante.
Abrocharse el cinturón y comprobar que todos los ocupantes del vehículo
lo tienen abrochado.
Retirar del interior del vehículo todos los objetos sueltos que,
en caso de frenazo, podrían golpear a algún ocupante.
Durante el viaje
Conducir correctamente, respetando los límites de velocidad y las
normas de urbanidad.
No conducir si se está tomando algún tipo de medicación que pueda producir
somnolencia, aunque nos encontremos perfectamente.
Si se usan gafas graduadas, llevar un par de repuesto.
Usar gafas de sol, para evitar deslumbramientos y disminuir el cansancio
visual.
Controlar la calefacción (si está alta provoca sueño).
Evitar la música relajante.
Hacer paradas cada 2 horas para descansar, tomar bebidas estimulantes (con
cafeína), estirar las piernas y ventilar el vehículo.
Es preferible no fumar.
Colocar el reposacabezas a la altura de la cabeza y mantenerse a unos 4
centímetros de él.
Para prevenir los mareos de los ocupantes del vehículo, evitar aceleraciones
y deceleraciones bruscas, tomar las curvas con la velocidad apropiada evitar
el exceso de calor y el humo de tabaco. Si es propenso a marearse, el acompañante
no debe leer ni jugar con maquinitas, ni mirar continuamente por la ventanilla.
Si alguien se marea, parar el coche, tumbar a la persona que se marea con
los ojos cerrados y que haga inspiraciones profundas y rápidas.
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